LOS ÁNGELES (AP) — Yuli Gurriel tiene uno de los peinados más exóticos de todo el mundo del deporte. Durante buena parte de la campaña, su cabello fue tema de conversación en Houston.

Pero desde luego, su pelo permanece oculto debajo del casco o la gorra de béisbol durante buena parte de los juegos. Así, pocos periodistas y fanáticos fuera de Texas estaban muy familiarizados con la imagen del pelotero cubano, que se dispone a jugar su primera Serie Mundial.

El Clásico de Otoño es un escaparate donde los detalles se magnifican. Así que Gurriel ha causado asombro con su peinado, semejante a la cresta de una cacatúa. Es una mata prominente, a la que parece haberse dado volumen con una batidora.

“Me gusta el peinado loco. Estuve varios días sin pelarme y me fue quedando así”, relató Gurriel ante varios periodistas interesados por el origen del peinado. “El pelo no se me controla, a veces queda demasiado loco”.

Brian McCann, receptor de Houston, expresó que siente cierta fascinación por el cabello de Gurriel. A.J. Hinch, el manager, coincidió con McCann y reveló que varios peloteros del club compiten para ver quién logra que Gurriel se quite el casco cuando batea un gran hit o realiza una buena jugada defensiva.

En el avión que condujo a los Astros hacia Los Ángeles, el jardinero George Springer utilizó una peluca que imita el peinado de Gurriel, para servir comida a sus compañeros.

En mayo, el venezolano José Altuve empleó también la peluca, y posó para las redes sociales con Gurriel, quien firmó en 2016 un contrato por cinco temporadas y 47,5 millones de dólares con los Astros luego de una carrera de 15 años en Cuba, donde era una de las principales estrellas del deporte nacional.

Desde luego, el cabello no ha sido el único atributo de Gurriel, en una campaña en que bateó para .299, con 18 jonrones y 75 impulsadas.