CANBERRA, Australia (AP) — Las autoridades de Australia mantenían el lunes altos niveles de seguridad en los aeropuertos, donde se efectuaban intensas revisiones a los equipajes después de que la policía anunciara que había frustrado un plan terrorista para derribar un avión de pasajeros.

El primer ministro Malcolm Turnbull y el ministro de Protección Fronteriza, Peter Dutton, declinaron comentaron reportes publicados en diarios, de que extremistas islámicos pretendían matar a los ocupantes de un avión con gas venenoso y que una bomba casera sería disfrazada de picadora de cocina.

“La policía afirmará que los implicados tenían esa intención y desarrollaban la capacidad para hacerlo”, declaró Turnbull a la Australian Broadcasting Corp. (Corporación de Radiodifusión Australiana).

Turnbull anunció el domingo que las autoridades frustraron el plan terrorista aunque sin abundar en detalles.

Aún no se presentan cargos contra los cuatro hombres que fueron arrestados la noche del sábado en distintos allanamientos en Sydney: dos padres australiano-libaneses y sus hijos.

El gobierno no hizo declaraciones sobre las versiones de prensa de que los órganos de seguridad del país desconocían a los detenidos y que los arrestos ocurrieron después de recibir un aviso por parte de una agencia de inteligencia extranjera.

“Los australianos pueden estar seguros de que tenemos servicios de inteligencia muy eficientes y actuamos con extrema rapidez en este asunto, como pueden ver, con resultados positivos”, señaló Turnbull.

Según un periódico australiano que citó múltiples fuentes anónimas, los implicados construían un artefacto explosivo “no tradicional” con capacidad para expulsar un gas sulfuroso tóxico para matar o inmovilizar a todas las personas en la aeronave.

De acuerdo con el periódico The Daily Telegraph de Sydney, los detenidos pretendían fabricar una bomba con virutas de madera y un material explosivo y esconderla dentro de un instrumento de cocina, como una máquina picadora.

La policía allanó el sábado cinco domicilios y decomisó un molino casero y una picadora, ambos dispositivos utilizados para la fabricación de embutidos, según el periódico.

El plan incluía introducir el artefacto explosivo como equipaje de mano en un vuelo de Sydney a un destino en el Oriente Medio, posiblemente Dubái, según la publicación.

Fairfax Media informó que la bomba fue encontrada en una casa en Surry Hills, suburbio de Sydney, a muy corta distancia de una mezquita local.