CANTON, Ohio, EE.UU. (AP) — Para varios miembros de la generación 2017 del Salón de la Fama del fútbol americano, era momento de hacer campaña en medio de los festejos.

Terrell Davis desea que se le preste mayor atención al juego terrestre, y más consideración para los running backs _algo similar a este año, cuando él y LaDainian Tomlinson fueron elegidos.

Morten Andersen, apenas el segundo pateador de tiempo completo en ser exaltado, habló el viernes a favor de las estrellas en esa posición.

Kenny Easley no puede creer que el Salón de la Fama sólo cuente con ocho safeties naturales.

Así que al aceptar con entusiasmo su ingreso al Salón de la Fama, lo que harán el sábado por la noche junto con Kurt Warner, Jerry Jones y Jason Taylor, fueron ellos tres _Davis, Andersen y Easley_ quienes asumieron un rol representativo.

"Creo que en la NFL ahora se dan cuenta que deben hallar otras maneras de aprovechar el juego terrestre", declaró Davis cuando la inusual presencia de dos running backs en la misma generación fue mencionada.

Davis presionó además para que sean más los ex jugadores de los Broncos en el Salón de la Fama. De los dos equipos de Denver a los que ayudó a ganar títulos de la NFL en 1997 y 1998, sólo John Elway y Shannon Sharpe han sido elegidos.

"Steve Atwater, Jason Elam, Rod Smith, (el dueño) Pat Bowlen", mencionó. "Esos son con quienes jugué y sin duda creo que estarán aquí".

Por su parte, Andersen se suma a Jan Stenerud como los dos pateadores exaltados; Ray Guy es el único pateador puro en el Salón de la Fama. Si bien Andersen es el líder anotador de la NFL y jugó por 25 temporadas, necesitó ocho años de elegibilidad para ingresar.

Tomando en cuenta el papel que juegan los pateadores, especialmente en el tipo de juego actual, él cree que esa tendencia cambiará.

"Con mi elección al Salón de la Fama y el nivel de juego actualmente, la conversación continuará", sostuvo Andersen. "Yo argumentaría que, además del puesto de quarterback, los pateadores son los que más afectan el resultado de un partido”.

"Se siente bien estar del otro lado, y ahora es mi obligación aumentar sus posibilidades. Espero que no tengan que pasar otros 21 años para que uno entre".

La elección de Davis fue retrasada ante los cuestionamientos sobre una carrera tan corta: Davis jugó siete temporadas en la NFL, las últimas dos plagadas por las lesiones. Pero las otras cinco fueron espectaculares.

Su punto de comparación, subrayó, es Gale Sayers, que también tuvo una carrera volátil pero fue elegido en su primera oportunidad. Eso llevó a Davis a hacer una mayor campaña.

"Ahora el precedente ha sido fijado", añadió. "No debería ser sobre cuánto tiempo uno jugó, sino que debería basarse en qué tan bien uno jugó en la NFL".