ROMA (AP) — Las ciudades italianas de Milán y Turín han sido severamente afectadas por smog en días recientes, y las autoridades reportaron niveles pico en la concentración de partículas suspendidas.

El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, propuso un cambio “drástico” en el transporte público que se base en la adopción de sistemas eléctricos, bicicletas y el uso compartido de autos para reducir emisiones en la capital comercial y de la moda en Italia. Sala participó esta semana en París en reuniones de alcaldes que prometieron prohibir los vehículos de gasolina y diésel en grandes secciones de sus ciudades para el 2030.

En Turín, la agencia regional de protección ambiental registró el miércoles niveles de partículas suspendidas finas en el aire por encima de 100 microgramos por metro cúbico, similar al promedio anual de algunas de las ciudades más contaminadas en el mundo.