BUENOS AIRES (AP) — El gobierno argentino respaldó el viernes al jefe de la agencia de inteligencia y uno de los hombres de mayor confianza del presidente Mauricio Macri, salpicado por un reciente escándalo de lavado de dinero en Brasil.

“Pedimos prudencia para ver un poco más los detalles, pero a priori lo respaldamos plenamente a Gustavo Arribas en su tarea y en su trabajo”, dijo el jefe de gabinete Marcos Peña en una conferencia de prensa.

La policía federal de Sao Paulo informó el jueves que en el marco de la llamada “Operación Descarte” había desbaratado un esquema delictivo que lavaba dinero a través de una red de empresas fantasma.

Indicó que como parte de la operación Arribas fue supuestamente el destinatario de 850.000 dólares y que detrás del envío estuvieron operadores financieros que posteriormente fueron detenidos por el escándalo de los millonarios sobornos del gigante de la construcción Odebrecht en Brasil y otros países de América Latina.

Según la investigación policial, el dinero que habría recibido Arribas salió de Brasil, pasó por una cuenta en Hong Kong y luego llegó a Argentina en una cuenta ligada al titular de los servicios de inteligencia.

Un funcionario policial reveló además que los dos operadores financieros detrás de la transferencia fueron el cambista Alberto Youssef y el financista Leonardo Meirelles, ambos condenados por el caso “Lava Jato” que involucró a Odebrecht. Los dos negociaron una reducción de la pena a cambio de convertirse en delatores.

El jefe de gabinete argentino señaló que la acusación contra el jefe de los espías “se basa en la denuncia de Meirelles que ya ha sido demandado penalmente por Arribas por mentiroso y esperamos que comparezca ante la justicia argentina para fundamentar lo que ya él ha explicado y demostrado, que a su entender son mentiras”.

Arribas rechazó las imputaciones y señaló que no tuvo “ningún tipo de vinculación con los casos llamados 'Lava Jato' ni la recientemente mencionada 'Operación Descarte’”.

La justicia argentina le dictó el sobreseimiento a Arribas en abril en una causa relacionada con el caso “Lava Jato” tras una publicación periodística que lo señaló como destinatario de una transferencia de 600.000 dólares de Meirelles a una cuenta en Suiza. Pero quedó bajo investigación en otra causa conexa luego de que el propio Meirelles declaró ante fiscales argentinos que le había transferido a Arribas 850.000 dólares en 2013 en concepto de sobornos provenientes de las constructoras Odebrecht y OAS.

En ese entonces Arribas no era funcionario, residía en Brasil y se dedicaba a la transferencia de jugadores de fútbol, actividad gracias a la cual hizo amistad con Macri cuando éste presidía el club Boca Juniors.

Se sospecha que Arribas podría haber oficiado de intermediario a favor de Odebrecht en alguno de los millonarios contratos de obra pública que la compañía obtuvo en Argentina.