SAN FRANCISCO (AP) — Los abogados describieron el lunes a un mexicano enjuiciado por la muerte de una mujer en un muelle de San Francisco ya sea como un individuo enfermo que llevó un arma a una zona turística para lastimar a alguien, o como un desdichado indigente que recogió un objeto y no sabía que era una pistola hasta que se disparó por accidente.

El jurado considerará el martes esos argumentos cuando el juicio en contra de José Inés García Zárate llegue a su fin, más de dos años después de la muerte de Kate Steinle a manos de un hombre que había sido deportado cinco veces y buscado para una sexta, en un caso que dio inicio al debate migratorio a nivel nacional.

El entonces candidato presidencial Donald Trump aprovechó su muerte para criticar las débiles fronteras del país, e incluso los demócratas se involucraron al señalar que las autoridades de San Francisco debieron cooperar con las autoridades migratorias federales para mantenerlo detenido.

Desde que asumió la presidencia, Trump ha amenazado con retener fondos federales a las ciudades con posturas migratorias similares.

Pero la política nacional no apareció durante todo el mes que duró el juicio y que se caracterizó por evidencia circunstancial y extensos testimonios de expertos en balística. Los abogados de ambas partes pasaron el lunes exhibiendo los vacíos en el caso rival.

García Zárate se sentó con la espalda hacia el abarrotado tribunal, escuchando a una traducción de su procedimiento. Los padres de Steinle estuvieron presentes durante los argumentos finales.

La asistente adjunta del fiscal de distrito, Diana Garcia, describió a Steinle como una “vida vibrante” que se fue demasiado pronto debido a las acciones deliberadas de García Zárate, pero no abundó más sobre la víctima.

Dijo que García Zárate encontró el arma en algún lugar y la llevó al muelle, escondiéndola en sus holgadas ropas y girándola en una silla durante más de 20 minutos antes de dispararle deliberadamente a Steinle.

Les dijo a los jurados que el acusado “jugaba su propia versión secreta de ruleta rusa” y ridiculizó el caso de la defensa de que disparó un arma accidentalmente porque no sabía que se trataba de una pistola.

“Sabía exactamente lo que hacía”, dijo García.