LONDRES (AP) — En un nuevo golpe para el gobierno británico, la secretaria para el desarrollo internacional Priti Patel renunció el miércoles tras conocerse que se reunió sin autorización con políticos israelíes, incluyendo el primer ministro.

Patel renunció tras verse obligada a acortar un viaje a África y ser convocada a las oficinas de la primera ministra Theresa May en el número 10 de Downing Street. Si no hubiese renunciado, casi seguramente habría sido destituida.

Ella es la segunda integrante del gabinete en irse en una semana para un gobierno que enfrenta crisis en varios frentes, incluyendo divisiones sobre el Brexit y revelaciones crecientes de acoso sexual.

Patel ha estado bajo presión desde que se reveló que realizó 12 reuniones con grupos y funcionarios israelíes, incluyendo el premier Benjamin Netanyahu, durante unas vacaciones en Israel en agosto y que no se lo informó a May.

Se disculpó, pero cuando emergieron detalles de otras dos reuniones, May decidió actuar. En su carta de renuncia, Patel dijo que su conducta “quedó por debajo de los estándares esperados de una secretaria de estado”.

May respondió que estaba bien que Patel hubiese decidido renunciar “y adherirse a los elevados estándares de transparencia y apertura que usted ha defendido”.

Patel dijo previamente que las reuniones en Israel _organizadas por Stuart Polak, miembro de la Cámara de los Lores y presidente honorario del grupo Amigos Conservadores de Israel_ derivaron de su decisión de “participar con entusiasmo”, pero críticos la acusaron de violar el código de conducta de los ministros y cometer una gran falla diplomática.

Tras la visita, Patel discutió con su departamento la posibilidad de dar ayuda británica al ejército israelí que auxilia a los refugiados sirios que arriban a los Altos del Golán.

El diario israelí Haaretz reportó el miércoles que Patel visitó un hospital militar de campaña en el Golán durante su viaje de agosto. Gran Bretaña considera que Israel ocupa ilegalmente los Altos del Golán, que arrebató a Siria en la guerra de 1967.

Patel empeoró la situación por dar declaraciones contradictorias. Cuando se conoció la noticia del viaje de agosto, insistió en que el canciller Boris Johnson "sabía de la visita". Su departamento se vio obligado posteriormente a aclarar lo dicho, diciendo que “el secretario de relaciones exteriores conoció de la visita, pero no con antelación”.

Patel se disculpó, y dijo que las reuniones “no se ajustaron a los procedimientos usuales”.

May la convocó tras conocerse detalles de otras dos reuniones. Patel se reunió también con el ministro israelí de seguridad pública Gilad Erdan en Londres el 7 de septiembre y el funcionario de la cancillería Yuval Rotem en Nueva York el 18 de septiembre, en ambas ocasiones sin la presencia de otros funcionarios británicos.