MOSCÚ (AP) — Le lesión de James Rodríguez, los errores de Carlos Sánchez y la maldición de José Pekerman en la definición por penales. Demasiadas desgracias juntas para sostener el sueño de Colombia en el Mundial.

Los colombianos cayeron el martes 4-3 ante Inglaterra en la definición desde el punto de penal por los octavos de final del Mundial de Rusia, sepultando el objetivo de al menos igualar la marca de cuartos de final alcanzada hace cuatro años, el mayor logro del fútbol del país en su historia.

En contraste, Inglaterra parece acompañada por la estrella que suele alumbrar a los equipos destinados a grandes hazañas.

El guardameta Jordan Pickford le tapó el remate a Carlos Bacca y Eric Dier sentenció la serie a su favor para ganar una definición por penales por primera vez en cuatro intentos. Y volvieron a imponerse en un partido de la fase de eliminación desde 2006.

“Duele mucho perder así, pero es la parte del fútbol. Queda el sinsabor de que podíamos haber ganado nosotros”, se lamentó el capitán Radamel Falcao.

El partido en el estadio Spartak de Moscú se definió en los penales luego del empate 1-1 en los 90 minutos reglamentarios y los 30 de prórroga.

El capitán inglés Harry Kane había puesto en ventaja a Inglaterra de penal a los 57 minutos, pero por tercer partido seguido en Rusia 2018, el central colombiano Yerry Mina definió de cabeza en el tercer minuto adicionado para el empate de Colombia.

En su travesía por Rusia, Colombia nunca contó en plenitud con James, su máxima figura, por problemas físicos. Algo parecido le sucedió hace cuatro años cuando no pudo contar con Falcao por una grave lesión de rodilla.

Los penales volvieron a amargar a Pekerman en un Mundial, justo 12 años después que por esa misma vía el técnico quedó eliminado en la fase de cuartos al mando de su natal Argentina ante la anfitriona Alemania en 2006.

Desde los 12 pasos, el colombiano Mateus Uribe también estrelló su remate en el travesaño justo después que su compatriota David Ospina le contuviera el disparo al medio de Jordan Henderson.

“Peleamos con todas nuestras fuerzas. En los penales pudo haber sido para nosotros o para ellos”, señaló Falcao.

Colombia cumplió ante Inglaterra con muchos de los elementos de un equipo con aspiraciones en un Mundial: una defensa sólida y temple para sobreponerse a la adversidad. Pero en la lotería de los penales, que el argentino Pekerman no miró al taparse los ojos con las manos, no sacó el número ganador.

“Los estudiamos bastante. Si íbamos a penales, sabíamos que podíamos ganar", destacó el arquero del Everton inglés.

A diferencia de su colega argentino, el entrenador inglés Gareth Southgate tuvo su desquite personal. Hace 22 años marró un penal que le costó a Inglaterra el pase a la final de la Eurocopa de 1996.

"Nunca podré sacarme eso, tristemente", dijo Southgate. "Será algo que me marcará por siempre, pero lo de hoy es un momento especial para este equipo. Espero que sirva para darle convicción a las próximas generaciones de futbolistas, porque pueden darse cuenta de lo que es posible en la vida".

Con James sentado en la tribuna, Pekerman plantó un equipo para dar batalla en el medio, con Wilmar Barrios y Jefferson Lerma escoltando al mediocentro Sánchez. Y en ofensiva el creativo Juan Quintero y Juan Guillermo Cuadrado para abastecer a Falcao, único hombre en punta.

Con Mina y Sánchez en modo frontón para devolver lo que llegara desde el aire, Inglaterra nunca tomó por sorpresa en la primera parte a los sudamericanos en las jugadas de pelota parada, uno de los recursos más trabajados por su entrenador Southgate, quien adapta jugadas de NBA y la NFL en Estados Unidos.

Si bien Colombia pudo neutralizar desde la presión los circuitos de juego de los ingleses, fue a precio de dejar a su suerte a Falcao.

Pero al inicio del complemento, el capitán inglés recibió una falta de Santiago Arias cerca del área. Si bien los colombianos repelieron el riesgo, la pelota se fue al tiro de esquina. En la jugada siguiente, Sánchez derribó en el área del delantero inglés y el árbitro estadounidense Mark Geiger señaló penal sin titubeos. Fue la segunda jugada fatídica de la “Roca” Sánchez en el certamen tras su expulsión en el debut con derrota ante Japón.

Kane no se inmutó ante los murmullos al oído de los rivales y ejecutó la pena con un derechazo al medio que Ospina no alcanzó a despejar con la punta de su botín. Fue el sexto gol del máximo artillero del certamen.

“Sí, se puede”, bajaba desde las tribunas el grito de los hinchas colombianos, mayoría entre los 44.200 asistentes en el Spartak. Y pudo con el cabezazo de Mina con la misma fórmula que inventaron los ingleses.

En Alemania 2006, Pekerman sufría desde la banca los penales atajados por el alemán Jens Lehmann, que llevaba un papelito escondido con los detalles de los ejecutantes argentinos. Doce años después, Pickford fue su verdugo.

“Fuimos valientes y equilibrados pero nos faltó un poco de profundidad”, destacó Pekerman. “Ambicionábamos más llegada pero fue difícil entrar en un partido en el que no teníamos tranquilidad”.

Inglaterra chocará ahora con Suecia, que se impuso 1-0 ante Suiza más temprano en San Petersburgo. Ese duelo se escenificará el sábado en Samara.