BERLIN (AP) — La segunda temporada de Carlo Ancelotti en Bayern Munich no comenzó con el pie derecho.

Disputas entre los jugadores, expresiones contradictorias de sus jefes, falta de cohesión en la cancha y una derrota en la Bundesliga después de apenas tres fechas dejaron al descubierto una sensación de discordia en el club alemán.

El primer partido por la fase de grupos de la Liga de Campeones el martes ante Anderlecht era la oportunidad perfecta para exhibir una reacción contundente luego de su revés del sábado ante Hoffenheim, especialmente porque los visitantes quedaron con un hombre menos después de apenas 11 minutos.

Bayern ganó el encuentro por 3-0, pero exhibió poca precisión en sus pases y falta de cohesión entre sus líneas ante el conjunto belga.

El año pasado, Bayern arrancó la Champions con un triunfo 5-0 sobre Rostov de Rusia, y anotó 18 goles, sin permitir uno solo, en sus cuatro primeros partidos oficiales.

El martes, Arjen Robben exhibió molestia con Robert Lewandowski por no pasarle un balón, mientras que el propio ariete polaco se enojó porque Joshua Kimmich remató al arco y anotó el último gol en vez de asistirlo. Lewandowski ni siquiera festejó el tanto con sus compañeros.

Franck Ribery se sacó la camiseta y la lanzó molesto en la banca cuando fue sustituido.

“No tiene nada que ver con falta de respeto”, dijo el mediocampista francés. “Algunos nunca entenderán lo que significa darlo todo por este club”.

Robben criticó soslayadamente a Lewandowski por ofrecer una entrevista en la que cuestionó la capacidad de Bayern para atraer a grandes estrellas del fútbol en un mercado en el que las cuotas de transferencias son cada vez más altas.

El refuerzo más caro de Bayern esta temporada fue Corentin Tolisso, que llegó del Lyon por 41,5 millones de euros (49 millones de dólares).

En medio de todas estas polémicas, el director deportivo de Bayern, Hasan Salihamidzic, ha preferido guardar silencio, aunque sus jefes no se han mordido la lengua.

El director de la junta de Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, criticó duramente a Lewandowski por su entrevista, y también tuvo palabras fuertes para Thomas Mueller, quien la emprendió contra Ancelotti por dejarlo en la banca para un partido contra Werder Bremen.

“Está bien estar descontento en la banca, pero no se debe criticar públicamente al entrenador”, dijo Rummenigge.

El presidente del club Uli Hoeness también indicó que el equipo debe mejorar su rendimiento en la cancha.

“Tenemos que resolver nuestros problemas. No estamos tan bien desde que empezó la temporada, y hay que trabajar en eso”, afirmó.

Ancelotti, que firmó un contrato por tres años cuando llegó a Bayern la temporada pasada, ya está en la silla caliente, y muchos consideran que su reemplazo sería Julian Nagelsmann, el timonel de 30 años de Hoffenheim que ha ganado dos partidos consecutivos como local ante Bayern.

Bayern visita el sábado a Mainz.