FRÁNCFORT, Alemania (AP) — El presidente del Banco Central Europeo criticó el jueves la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio, diciendo que se trata de un peligroso paso unilateral.

Mario Draghi dijo que la consecuencia inmediata “de las medidas comerciales no va a ser grande”. Pero agregó que disputas así deben ser resueltas entre los socios comerciales, no decididas por medidas iniciadas por una de las partes.

"Cualesquiera que sean las convicciones que uno tenga sobre comercio, estamos convencidos de que las disputas deben ser discutidas y resueltas en un marco multilateral y que las decisiones unilaterales son peligrosas”.

Se espera que Trump anuncie para el fin de esta semana aranceles de 25% sobre el acero y de 10% sobre el aluminio. Trump ha acusado desde hace tiempo a China de prácticas comerciales injustas, pero expertos dicen que los aranceles dañarían mucho más a Canadá y la Unión Europea, aliados de Estados Unidos.

El jueves, Draghi advirtió que pasos unilaterales como esos aranceles pudieran desatar represalias, algo con lo que la UE y Canadá ya han amenazado.

La consecuencia más importante, dijo Draghi, sería si los aranceles generan temores sobre la economía, lo que pudiera debilitar el crecimiento.

Draghi aludió además al tipo de desregulación financiera que busca Estados Unidos como un riesgo para la economía global. El Senado estadounidense debate una propuesta que eliminaría algunas de las salvaguardas bancarias impuestas a raíz de la crisis financiera del 2008 y el colapso del banco de inversiones Lehman Brothers. La propuesta es patrocinada por el republicano Mike Crapo, pero ha atraído el respaldo de varios demócratas.

Draghi no mencionó específicamente esa legislación, pero dijo que la crisis financiera global había sido precedida por “una alteración de la regulación financiera en las granes jurisdicciones”. Dijo que mientras que los reguladores europeos no planean aflojar las restricciones al sector financiero, “una desregulación masiva en un mercado va a afectar a todo el mundo”.

Esas incertidumbres eclipsaron un anuncio de política monetaria por el banco central, en el que éste insinuó que está cerca de retirar un importante programa de estímulo económico.

El BCE además dejó intacta sus principales tasas de interés y la magnitud de su programa de compra de bonos. Pero en su declaración emitió una promesa previa de que podría incrementar ese estímulo en magnitud o duración si el panorama económico empeora.