WASHINGTON (AP) — Demócratas, y algunos republicanos, del Congreso de Estados Unidos tienen un mensaje claro para el presidente Donald Trump: No interfiera con Robert Mueller.

Preocupados por una posible respuesta del presidente a la investigación de Mueller sobre los vínculos rusos con su campaña electoral, que derivó en dos acusaciones y una declaración de culpabilidad de exasesores el lunes, las principales voces demócratas establecieron límites a Trump, que a principios de año criticó al fiscal especial y su pesquisa.

"El presidente no debe, bajo ninguna circunstancia y de ninguna manera, interferir con el trabajo del fiscal especial", dijo el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer. "Si lo hace, el Congreso deberá responder de forma rápida, inequívoca y bipartidista para asegurar que la investigación continúa y que se conoce la verdad, toda la verdad”.

Mark Warner, senador por Virginia y máximo representante del Partido Demócrata en el comité de Inteligencia de la cámara, agregó que "los miembros del Congreso, republicanos y demócratas, deben dejar claro también al presidente que aprobar indultos para cualquiera de sus socios o para sí mismo sería inaceptable, y resultaría en una acción inmediata y bipartidista del Congreso”.

Los republicanos fueron menos explícitos, pero enviaron un mensaje similar al presidente.

"No creo que nadie en su sano juicio en la Casa Blanca piense en sustituir al señor Mueller a menos que haya una muy buena razón", dijo la senadora por Carolina del Sur Lindsey Graham, que ha sido tanto crítica como amiga de Trump en el último año.

El senador republicano Bob Corker, crítico con el dirigente, dijo "no puedo ni imaginar" que Trump destituyese a Mueller.

Los primeros cargos anunciados por Mueller salpicaron al exdirector de campaña de Trump, Paul Manafort, y a su socio comercial, Rick Gates, que se declararon no culpables. Otro antiguo asesor, George Papadopoulos, reconoció que mintió a agentes del FBI cuando fue preguntado por sus contactos con Rusia.

“No hay intención ni planes para hacer cambio alguno en lo que respecta al fiscal especial”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, tras conocerse las acusaciones. Pero los legisladores están alerta desde mayo, cuando Trump despidió inesperadamente al director del FBI, James Comey, y nombró a Mueller.