CARACAS (AP) — El gobernador electo del estado de Zulia fue destituido el jueves por no subordinarse ante la Asamblea Constituyente, dominada por el oficialismo y considerada ilegitima por la oposición, tras de lo cual se anunció que se elegiría un nuevo gobernador en diciembre.

A través de Twitter, el opositor Juan Pablo Guanipa, ganador en su estado en los comicios del 15 de octubre, afirmó que la decisión del Consejo Legislativo de Zulia viola la constitución y "desconoce al pueblo". Guanipa, electo en el estado más poblado del país y militante del partido Primero Justicia, fue el único de los cinco gobernadores opositores electos en los últimos comicios que no acudió el lunes a la ceremonia de juramentación ante la Constituyente.

Antes de la elección el presidente Nicolás Maduro había puesto como condición que aquellos que resultasen vencedores debían subordinarse a ese organismo para poder asumir sus cargos. De no hacerlo, advirtió, pediría la convocatoria de nuevas elecciones en esos estados.

La Constituyente anunció la tarde del jueves la convocatoria a elecciones de gobernador para Zulia argumentando que fue declarada "la falta absoluta" de Guanipa en el cargo. La fecha de los nuevos comicios será informada por la autoridad electoral próximamente.

La Constituyente fue integrada en julio después de una elección en la que la oposición se negó a participar. Desde que se instaló el 4 de agosto sus integrantes no han dejado lugar a dudas de que sus poderes son virtualmente ilimitados y que están dispuestos a emplearlos.

Decenas de gobiernos extranjeros -entre ellos Estados Unidos, Francia y varios latinoamericanos- se han mostrado críticos ante la situación.

Las leyes venezolanas contemplan una juramentación en un plazo máximo de diez días después de las elecciones ante la Asamblea Legislativa de cada estado.

Agentes de la Guardia Nacional apostados con equipos antimotines en la sede Legislativa del estado Zulia dispersaron el martes con gases lacrimógenos a un grupo de partidarios de la oposición que acudieron a ese recinto para exigir la juramentación del gobernador electo.

La juramentación de cuatro gobernadores opositores electos, todos ellos del partido Acción Democrática, desencadenó una amarga pugna interna en la Mesa de la Unidad Democrática -una alianza compuesta por casi tres decenas de partidos opositores- que había anticipado que los gobernadores no se subordinarían a la Constituyente por considerarla inconstitucional.

La inesperada derrota que significó obtener cinco de las 23 gobernaciones en los comicios, pese a que encuestas previas indicaban que la oposición era favorita para obtener la mayoría, ya había dejado ver fisuras entre los adversarios de Maduro.

Algunos dirigentes aceptaron la derrota reconociendo incluso errores propios mientras otros denunciaron una supuesta manipulación de las urnas.

En medio de la euforia oficialista tras arrasar en las elecciones de gobernadores, la Constituyente decidió adelantar las elecciones de alcaldes y se aprobó de manera unánime realizar en diciembre las elecciones en los 23 estados del país. Venezuela está sumida en una severa crisis signada por una inflación que se estima podría superar este año 1000%, una marcada escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos y la parálisis del sector manufacturero.