LONDRES (AP) — El gobierno británico le advirtió al grupo humanitario Oxfam que podría perder financiamiento público si no entrega toda la información sobre el escándalo de abuso sexual de sus empleados en Haití. En respuesta, el organismo dijo que fortalecerá sus salvaguardas internas.

Caroline Thomson, presidenta de fideicomisarios de Oxfam de Gran Bretaña, dijo el domingo que los grupos de caridad que trabajan “en entornos frágiles e inestables pueden convertirse en blanco de abusadores”.

Thomson anunció un paquete de siete medidas que, según ella, están diseñadas para proteger a las personas vulnerables. Incluyen un compromiso de trabajar con otras organizaciones benéficas para superar "las dificultades legales que hasta ahora nos han impedido compartir información" sobre el personal acusado de abuso sexual.

The Times of London, que primero expuso el escándalo, informó que varios de los trabajadores humanitarios despedidos por Oxfam por conducta inapropiada encontraron trabajo en otras agencias de ayuda.

Por su parte, la secretaria británica de Desarrollo, Penny Mordaunt, dijo a la BBC que se reunirá con funcionarios de Oxfam el lunes, y que si no entregan los documentos “no podré trabajar con ellos como un socio en las labores de envío de ayuda humanitaria”.

Oxfam ha negado que encubrió la contratación de prostitutas por parte de empleados suyos en Haití después del terremoto allí en el 2010.

Pero las denuncias de que no ha revelado toda la información relevante a las autoridades y a donantes desataron una gran controversia en Gran Bretaña.

Mordaunt dijo que hubo una “falta de liderazgo moral” en Oxfam.