PARÍS (AP) — La economía mundial está creciendo a un paso mayor que en los últimos siete años y más gente tiene trabajo, pero se prevé que el crecimiento no continuará por mucho tiempo, y el salario sigue estancado, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico.

La OCDE dijo en sus pronósticos el martes que los gobiernos deben esforzarse más para garantizar el crecimiento a largo plazo y mejorar los niveles de vida de todos los sectores.

El grupo, que recomienda políticas para las economías líderes, pronosticó un crecimiento sostenido para Estados Unidos este año y el próximo y una mejora superior a la prevista en los países del euro.

Pero para 2019 la OCDE pronostica un “crecimiento atenuado más que la continuidad del fortalecimiento”.

La economista jefe Catherine Mann exhortó a la recapacitación más rápida de los trabajadores en medio de los cambios tecnológicos drásticos, la extensión de la edad jubilatoria, la inversión en energía renovable y la simplificación de los códigos impositivos para reducir los riesgos de una nueva caída.

“Tenemos sustentación bajo las alas, pero volamos bajo”, dijo en la sede de la OCDE en París.

El organismo elevó su pronóstico de crecimiento global a 3,6% este año _el más elevado desde 2010_, lo que atribuyó al aumento de la producción industrial, el comercio y el gasto en tecnología.

Pero eso “sigue siendo modesto comparado con patrones anteriores”, dijo la OCDE.

Pronostica un crecimiento global de 3,7% para el año próximo y una leve caída al 3,6% en 2019.

Para Estados Unidos, la OCDE pronosticó un crecimiento del 2,2% este año y 2,5% en 2018 gracias a los “precios boyantes de los bienes y la fuerte confianza de empresas y consumidores”. Pronostica un crecimiento de 2,1% para 2019.

La OCDE advirtió que sus pronósticos podrían verse afectados por la incertidumbre de las políticas impositivas y medidas comerciales proteccionistas del presidente Donald Trump, quien en su campaña prometió proteger los empleos industriales y renegociar pactos internacionales que considera injustos.

Para la eurozona, la OCDE prevé un crecimiento de 2,4% este año y 2,1% el próximo, pero de menos de 2% en 2019.

El problema principal es Gran Bretaña, cuya economía seguirá afectada por la incertidumbre que provoca su salida de la Unión Europea. El crecimiento “seguirá debilitándose” y será de poco más del 1% en 2018 y 2019, pronosticó.

Otra inquietud de la OCDE es que la tasa de empleo aumenta en la mayoría de las economías ricas, no así los salarios.

“Es contrario a la intuición, es contrario a los principios fundamentales de la economía y normalmente debería ser diferente”, dijo el director de la OCDE, Ángel Gurría. “Evidentemente, el crecimiento debería ser más abarcativo”.