LOS ÁNGELES (AP) — Ni siquiera Clayton Kershaw pudo salvar a los Dodgers en el séptimo juego de la Serie Mundial.

El as, tres veces galardonado con el Cy Young de la Liga Nacional, brindó un relevo de cuatro innings sin admitir carrera, luego que Yu Darvish naufragó al admitir cinco carreras en apenas una entrada y dos tercios el miércoles.

Pero el bateo de los Dodgers nunca produjo algo interesante. Los Ángeles conectó sólo seis hits y dejó varados a 10 corredores en las bases, para caer por 5-1 ante Houston.

Así, se cumplirán 30 años sin que los Dodgers se coronen en el Clásico de Otoño.

El equipo que ostentó la mejor foja de las Grandes Ligas en la temporada regular terminó dando un juego decepcionante.

“Como les dije a los chicos, cuando das todo, cada onza de ti para lograr algo y te quedas corto, eso duele”, reconoció el manager Dave Roberts. “Y debe doler”.

Los Dodgers ganaron 104 juegos, vieron elegidos a seis de sus peloteros para el Juego de Estrellas y consiguieron el banderín de la División Oeste por quinto año consecutivo. Ganaron 43 de 50 juegos en un periodo de dos meses, de junio a comienzos de agosto. Se trata de la mejor marca en 50 juegos dentro de las mayores desde los Gigantes de Nueva York de 1912.

Su ventaja llegó a ser de 21 juegos el 23 de agosto. En septiembre, sobrevivieron a una racha de 11 derrotas consecutivas, y mejoraron de cara a octubre.

Con la nómina más alta del béisbol, de 240 millones de dólares, Los Ángeles eliminó a Arizona en la serie divisional y luego dio cuenta de los Cachorros, monarcas defensores, en cinco juegos de la Serie de Campeonato.

Llegó así a la Serie Mundial, algo que no conseguía desde 1988.

Dodgers y Astros libraron una pulseada que dejó la situación pareja tras seis emocionantes encuentros. Los Ángeles reaccionó para obligar al séptimo juego, que nunca se había disputado en el Dodger Stadium.

Pero muy cerca de Hollywood, no hubo final feliz. Fueron los Astros quienes festejaron su primera coronación en su historia de 55 años.

“Es muy difícil pensar en lo que hacen ahora los Astros”, manifestó un decepcionado Kershaw.

Roberts, que solía retirar con celeridad a los lanzadores que flaqueaban en la temporada, dejó a Darvish en el centro del diamante para enfrentar a George Springer en el segundo inning. Springer, quien terminó ganando el premio al Jugador Más Valioso, sacudió un vuelacerca de dos vueltas, y Houston estiró su ventaja a 5-0.

Brandon Morrow sacó el último out de la entrada, antes de que Kershaw subiera a la lomita en la tercera. El zurdo toleró dos imparables, recetó cuatro ponches y dio un par de boletos. Así, los fanáticos quedaron preguntándose por qué el piloto no encomendó la apertura a Kershaw o por qué al menos no lo colocó para enfrentar a Springer cuando era evidente que Darvish no iba a hacer un buen pitcheo en esta serie.

“Siempre hay cosas que quisieras cambiar”, dijo Roberts. “Nos sentimos bien con el hecho de que Yu abriera el juego”.

Darvish había sacado sólo cinco outs para perder el tercer juego en Houston. Es el segundo pitcher en la historia del Clásico de Otoño con menos de dos innings lanzados en dos aperturas.

“Defraudé a mis compañeros”, reconoció el japonés, quien cargó con la derrota al permitir cinco carreras _cuatro limpias_ y tres imparables. No ponchó a un solo rival y dio un boleto.