NUEVA YORK (AP) — Por más de 50 años, todos los presidentes estadounidenses han tenido que lidiar, de un modo u otro, con el embrollo de la guerra de Vietnam. Ahora le toca a Donald Trump hacerlo.

El fantasma de Vietnam se agita nuevamente, justo cuando Trump se prepara para visitar esa nación en su primera gira asiática como presidente. El senador John McCain, republicano como Trump y héroe de guerra, que pasó más de cinco años como prisionero de guerra, se encargó de poner el tema sobre el tapete al comentar el hecho de que el actual mandatario no fue reclutado en esa época porque consiguió prórrogas. Y el propio Trump ayudó a que se siga hablando de que no hizo el servicio militar obligatorio al enfrascarse en una pelea pública en torno a cómo debe expresar un presidente su pésame a los familiares de un soldado muerto.

Trump trató de dar vuelta la página el lunes al presentar la Medalla de Honor al capitán retirado Gary Rose, un médico que enfrentó el fuego enemigo varias veces para ayudar a compañeros heridos durante intensos combates en territorio enemigo en Vietnam en septiembre de 1970.

“Esto es algo serio”, afirmó Trump. “Tu amor por sus compañeros, tu devoción por tu país son un ejemplo para todos nosotros”.

Pero no pudo evitar que se siguiese hablando de que no había hecho el servicio militar.

McCain, un senador que ha tenido numerosos enfrentamientos con Trump, dejó en claro que aludía al mandatario cuando el lunes criticó el sistema de reclutamiento obligatorio de la época de Vietnam que obligaba a servir a los pobres y daba a los ricos la oportunidad de evitar hacerlo presentando un certificado médico. Trump, hijo de un empresario de bienes raíces millonario, obtuvo cinco prórrogas, la última de ellas con una carta que decía que tenía espolones en sus pies.

“No lo considero tanto un evasor del servicio militar sino que más bien pienso que el sistema estaba tan errado que algunos estadounidenses podían evadir su responsabilidad de servir al país”, declaró McCain en el programa “The View” de ABC. Previamente había dicho en C-SPAN que lamentaba que las fuerzas armadas “reclutasen a las personas de menos ingresos y que las de ingresos más altos encontrasen un médico que dijese que tenían un espolón”.

Posteriormente confirmó que aludía a Trump.

El de Vietnam ha pasado a ser sinónimo de un conflicto empantanado y algunos lo invocan en alusión a las incursiones en Irak y Afganistán. Es considerado una advertencia para los presidentes que se enfrascan en operaciones militares prolongadas en el exterior.

El presidente Lyndon Johnson desistió de buscar la reelección tras una escalada en la guerra de Vietnam que produjo muchas muertes de estadounidenses, en tanto que Richard Nixon fue duramente criticado por expandir el conflicto. Una prórroga conseguida por Bill Clinton antes de la guerra de Vitenam también le generó bastantes dolores de cabeza durante la campaña presidencial de 1992.

Los servicios de George W. Bush y de John Kerry figuraron prominentemente en las campañas presidenciales del 2000 y el 2004. Bush sirvió en la Guardia Nacional Aérea de Texas pero hubo suspicacias en torno a su status y a por qué no fue enviado al exterior. Kerry fue un veterano de guerra condecorado que tiró sus medallas y expresó su oposición a la guerra en el Congreso. Su servicio fue cuestionado en avisos proselitistas durante la campaña.

Obama, de otra generación, quedó afuera del debate entre quienes sirvieron y quienes no.

Trump inició un entredicho con McCain en julio del 2015 cuando dijo que para él, el hoy senador “no es un héroe de guerra. Era un héroe de porque fue capturado. Me gusta la gente que no fue capturada”.

Trump comparó en una ocasión su habilidad para evitar enfermedades transmitidas en relaciones sexuales a los peligros de una guerra en la que murieron 58.000 soldados estadounidenses en Vietnam.

“Vivimos un mundo peligroso”, declaró en una entrevista con el conductor radial Howard Stern en 1997. “Es algo así como Vietnam. Mi Vietnam personal. Me siento un gran soldado, valiente”.

El revuelo en torno al hecho de que Trump no hizo el servicio militar coincide con el furor sobre el trato que le da a los familiares de los muertos en combate.

La familia del sargento La David Johnson, fallecido este mes en Níger, dijo que el mandatario le faltó el respeto en una llamada para expresarle sus condolencias a la viuda del soldado.

Trump lo niega.

Pero la de Johnson no es la única familia de un caído en combate molesta con Trump.

La familia del capitán Ben Cross, de Bethel, Maine, uno de tres infantes de marina fallecidos en un accidente en agosto frente a la costa de Australia, recibió una carta de condolencias de Trump el viernes.

Y cuestionó el momento en que fue enviada, con entrega inmediata y poco después de que estallase la controversia en torno a los caídos en combate.

“Creo que nadie que haya recibido cinco prórrogas para evitar el servicio militar puede ser comandante en jefe y está incluso menos calificado para ofrecer consuelo a las familias que perdieron un ser querido defendiendo nuestro país”, sostuvo un hermano de Cross, Ryan, el lunes. “No tiene idea de lo que es servicio o sacrificio”.

___

El reportero de la Associated Press David Sharp colaboró en este despacho desde Portland, Maine.

___

Lemire está en http://twitter.com/@JonLemire