BEIJING (AP) — La policía china abrió una investigación sobre las acusaciones de supuestos abusos sexuales contra uno de los monjes budistas más conocidos del país. El caso pone de manifiesto el crecimiento del movimiento #MeToo en China.

Las autoridades estudian las denuncias de supuestas agresiones sexuales cometidas por Xuecheng, señaló un comunicado emitido el jueves por el Departamento Estatal de Asuntos Religiosos. Además se enfrenta a la censura de la Asociación Budista, respaldada por el gobierno, por la presunta “violación de preceptos budistas”.

Xuecheng niega las acusaciones pero a principios de mes renunció a su puesto de presidente de la Asociación Budista.

Otros monjes lo acusaron de acosar y de exigir favores sexuales a las monjas de su monasterio, ubicado a las afueras en el noroeste de Beijing, al tiempo que malversaba fondos. Las acusaciones, que incluyeron el testimonio de supuestas víctimas, fueron publicadas en internet, lo que generó una indignación entre la población y una inusual cobertura por parte de los medios estatales.

Un pequeño pero creciente número de académicos, activistas de la sociedad civil y uno de los conductores de televisión más populares del país fueron señalados por su comportamiento sexual inapropiado.

Xuecheng era además un influyente asesor político del gobierno central. Su monasterio, Longquan, es popular entre chinos con una alta formación académica, muchos de los cuales dejaron sus empleos bien remunerados para dedicar su vida al estudio religioso.