PATTAYA, Tailandia (AP) — Una bielorrusa presa en Tailandia por dar lecciones de sexo sin permiso de trabajo afirmó el miércoles que tiene una historia que contar que involucra al Kremlin, multimillonarios rusos e incluso al presidente de Estados Unidos.

Anastasia Vashukevich, cuyas extraordinarias afirmaciones y selfies subidas de tono le dieron fama en internet en las últimas semanas, dijo a The Associated Press desde una camioneta de la policía que teme por su vida, y que quiere dar información sobre los supuestos vínculos rusos con el equipo de campaña del presidente Donald Trump a cambio de su seguridad. Pero por ahora se negó a presentar pruebas de sus afirmaciones, y se desconoce si las tiene de verdad.

La historia de Vashukevich ofrece un vistazo al mundo turbio de los oligarcas rusos. Paul Manafort, ex director de campaña de Trump, también tuvo conexiones con ese mundo por sus servicios de consultoría para uno de esos oligarcas. El fiscal especial Robert Mueller lo encausó por lavado de dinero en relación con sus servicios de consultoría en el exterior. Sin embargo, Mueller no ha presentado pruebas de que Manafort hubiera vinculado sus contactos rusos con el equipo de campaña de Trump o colaborado para la intromisión de Rusia en las elecciones de 2016 en Estados Unidos.

Pero eso no ha impedido a Vashukevich afirmar que tiene esas pruebas mientras enfrenta una posible deportación a Rusia.

Vashukevich saltó a la fama a principios de febrero, cuando el líder opositor ruso Alexei Navalny, uno de los principales enemigos del presidente Vladimir Putin, publicó una investigación basada en los mensajes publicados por la mujer en las redes sociales que dejaban entrever los vínculos corruptos entre el multimillonario Oleg Deripaska y el viceprimer ministro Serguei Prikhodko. Dicha investigación incluía imágenes de video del yate de Deripaska tomadas en 2016, cuando Vashukevich afirma que tenía un amorío con él.

Los rusos han centrado su atención en los vínculos entre Deripaska y Prikhodko. Pero ahora Vashukevich afirma _sin haber presentado pruebas_ que puede relacionar al Kremlin con Trump y Manafort, quien trabajaba para Deripaska una década antes de que el hoy mandatario estadounidense contratara a Manafort.

Navalny dijo el miércoles a la AP que tiene “ciertas dudas” de que Vashukevich tenga pruebas sobre los presuntos vínculos directos entre Rusia y el equipo de campaña de Trump.

“Me parece que esas declaraciones fueron hechas debido a que teme por su vida porque han sido detenidos en Tailandia”, afirmó Navalny, quien dijo creer que los miedos de la mujer están bien fundados.

En el reporte de Navalny no se afirma que Vashukevich tuviera conocimiento de la campaña rusa para influir en las elecciones estadounidenses, y ella no ha mostrado pruebas de que supiera cosas al respecto.

En cuanto a la afirmación de la mujer sobre los vínculos entre Deripaska y Prikhodko, el funcionario del Kremlin, Deripaska ha dicho que se trata de tonterías cuando Navalny los menciona.

En un correo electrónico enviado el 8 de febrero, el vocero de Deripaska señaló que “estas suposiciones escandalosas y mendaces están impulsadas por sensacionalismo, y nosotros rechazamos totalmente estas indignantes acusaciones falsas en la forma más firme posible”.

Deripaska demandó a Vashukevich y a su “gurú del sexo”, Alexander Kirillov, por violación a la privacidad. Un tribunal ruso impuso un interdicto, y los proveedores de telecomunicaciones bloquearon el acceso al sitio de Navalny en internet hasta que él borró los videos.

Un comunicado de Deripaska del 15 de febrero decía que “la demanda del señor Deripaska es para proteger su derecho a la privacidad y no tiene nada que ver con ninguna disputa política entre el señor Navalny y sus opositores políticos”.

Peter Carr, portavoz de Mueller, declinó comentar el miércoles.

Vashukevich fue arrestada el domingo junto con otras nueve personas, incluido Kirillov, en la ciudad turística tailandesa de Pattaya mientras impartía lecciones de sexo a turistas rusos. El mayor Satawat Srirattanapong, policía de inmigración, dijo que los 10 fueron acusados de trabajar sin permiso, y uno de tener su visa ya expirada.

Vashukevich dijo que no dará detalles sobre lo que sabe hasta que le garanticen que no será enviada a Rusia.

“Puedo decir algo sólo cuando esté en un lugar seguro, lo siento, porque temo por mi vida”, le dijo Vashukevich a la AP desde una camioneta de la policía que iba a trasladar a los detenidos de Pattaya a Bangkok.

Kirillov le dijo a la AP desde la camioneta de la policía que el gobierno ruso está detrás de sus arrestos.

“Razones políticas. Sabemos demasiado. Por eso quieren que vayamos a Rusia”, señaló. “Creemos que en unos días, tal vez incluso hoy mismo, nos enviarán a Rusia, muy rápido, y creo que ustedes nos perderán y no nos volverán a ver”.

Kirillov y Vashukevich han publicado sus actividades en las redes sociales, con fotografías y videos sugestivos captados en muchos países.

Ambos fueron arrestados en un salón de eventos de un hotel en Pattaya, una ciudad turística conocida por sus actividades sexuales y su popularidad entre los visitantes rusos. Las lecciones estaban siendo recibidas por unos 40 turistas rusos, muchos de ellos con camisetas que tenían la frase en inglés “Animador sexual” y una flecha que apuntaba a su entrepierna. La policía dijo que la reunión fue allanada porque el personal del hotel reportó haber escuchado ruidos extraños, según indicaron medios noticiosos tailandesas

Satawat dijo que las visas de los 10 arrestados han sido revocadas.

Dmitry Peskov, portavoz de Putin, negó el miércoles que el caso de los rusos tenga algo que ver con una visita a Tailandia de Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad ruso. Dijo que Patrushev suele hacer visitas al extranjero planeadas de antemano.

“Es ridículo vincular esto con la detención de ciudadanos rusos en Tailandia”, señaló.

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Vasilyeva informó desde Moscú. El periodista de The Associated Press Grant Peck, en Bangkok, contribuyó a este despacho.