BEIRUT (AP) — Saad Hariri regresó el martes a Líbano por primera vez desde que sorprendió al país al anunciar su renuncia como primer ministro hace más de dos semanas desde Arabia Saudí.

Su renuncia, efectuada en una incómoda declaración televisiva desde Riad, causó una crisis política internacional que implicó a París y Washington, los cuales se quedaron sin uno de sus principales socios en una región muy conflictiva.

Hariri viajó el sábado de Riad a París a invitación del presidente francés Emmanuel Macron, antes de que regresara el martes a Beirut con escalas previas en Egipto y Chipre.

El presidente libanés Michel Aoun había dicho que no aceptaría la renuncia de Hariri si éste no la entregaba en persona.

Hariri, de semblante serio a su llegada, fue conducido del aeropuerto hasta la tumba de su padre, el fallecido primer ministro Rafiq Hariri, donde oró. Después se dirigió a su casa en el centro de Beirut.

Está previsto que Hariri asista el miércoles con Aoun y el presidente del Parlamento, Nabih Berri, al desfile del ejército con motivo del Día de la Independencia de Líbano.

Hariri encabezaba un gobierno de coalición con sus oponentes políticos del grupo paramilitar Jezbolá y sorprendió a Líbano al anunciar su renuncia el 4 de noviembre. Acusó a Jezbolá de secuestrar a Líbano y dejó entrever que había un plan para asesinarlo.

El anuncio del premier volvió a poner a Líbano en medio del gran antagonismo regional entre Arabia Saudí e Irán, que hasta fecha reciente parecían tener el acuerdo tácito de buscar un pacto para preservar la estabilidad libanesa.

Desató también conjeturas de que el reino saudí obligó a Hariri a renunciar y lo retenía en contra de su voluntad. A la par del anuncio de Hariri, Arabia Saudí intensificó sus críticas contra Jezbolá, al que acusa de entrometerse en los asuntos regionales a beneficio de Irán.

Jezbolá combate al lado del presidente sirio Bashar Assad en la brutal guerra civil en Siria, donde muchos enemigos del mandatario son rebeldes financiados por Arabia Saudí. El reino afirma que Jezbolá también ha pedido a los rebeldes hutíes pelear contra el gobierno de Yemen que tiene respaldo saudí.

Jezbolá asegura que Arabia Saudí se ha aliado con Israel en una conjura contra la independencia regional.

Hariri, en su única entrevista amplia desde que anunció su renuncia, dijo a la estación Future TV de su propiedad que podría cancelar su dimisión si fuera posible concertar un acuerdo con sus oponentes para distanciar a Líbano de los conflictos regionales.

El tránsito de regreso de Hariri a Líbano incluyó escalas en Francia, Egipto y Chipre, donde se reunió con los presidentes de esas naciones.

Los presidentes Abdel-Fatah el-Sissi, de Egipto, y Macron intentan mediar una solución que podría incluir la cancelación de la renuncia de Hariri.

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El periodista de The Associated Press Philip Issa informó desde Beirut y Hamza Hendawi, también de la AP, desde El Cairo. Los periodistas de la AP Menelaos Hadjicostis, en Larnaca, Chipre; Angela Charlton, en París, y Bassem Mroue, en Beirut, contribuyeron a este despacho.