TAIPÉI, Taiwán (AP) — Tras su amplia victoria como presidenta electa de Taiwán y con la mayoría legislativa de su partido pro-independencia, Tsai Ying-wen cuenta con un enorme capital político, pero las relaciones con China serán un tema sumamente difícil.

Beijing advirtió de inmediato que no cederá en su posición en que la lideresa de Taiwán debe reconocer que tanto la isla como la China continental son dos partes de un solo pueblo chino. Podría pasar mucho tiempo antes de que China se convenza de que puede confiar en Tsai.

"Manejar las relaciones a uno y otro lado del Estrecho de Taiwán será difícil, no sólo para Taiwán sino también para la China continental", opinó Huang Jing, analista del Instituto de Ciencias Políticas Lee Kuan Yew en la Universidad Nacional de Singapur.

Tsai, quien será la primera presidenta mujer de Taiwán, ganó con 56% de los votos versus 31% para Eric Chu, del Partido Nacionalista, más afín a China y que ha gobernado Taiwán los últimos ocho años. El Partido Progresista Democrático de Tsai obtuvo 68 de los 113 escaños parlamentarios, con lo que tiene la mayoría por primera vez en la legislatura dominada hasta ahora por los nacionalistas.

"A mí no me sorprendió para la nada el resultado, los nacionalistas tenían que irse. Ahora Tsai tiene que concentrarse en la economía así que no creo que vaya a ser nada para molestar a China", dijo Tan Kuang-jung, un chofer de autobús de Taipéi.

Son muchas las razones por las que ganó el partido de Tsai de manera tan aplastante.

El presidente saliente Ma Ying-jeou se había vuelto sumamente impopular entre la población de 23 millones de habitantes, en gran parte debido a la percepción de que sus intentos por afianzar las relaciones con China estaban beneficiando sólo a una élite, mientras escasean los empleos y los salarios permanecen estancados.

Ante indicios de que su candidato original no sería bien recibido entre el electorado, los nacionalistas lo retiraron y postularon a Chu, pero él tampoco pudo mejorar el desempeño. Renunció como presidente del partido tras la derrota del sábado.

Una nueva generación interesada en la política se había coincidido en oponerse a un nuevo acuerdo comercial con China y al parecer votó masivamente a favor del PPD.

Otro elemento fue un video, ampliamente compartido en internet, de la joven cantante taiwanesa Chou Tzu-yu, de 16 años, postrada pidiendo disculpas por haber ondeado la bandera taiwanesa por televisión. Su expresión de arrepentimiento había sido orquestada por sus mánagers ante temores de que China le cancelaría presentaciones o contratos publicitarios.

"Lo que pasó con Chou Tzu-yu, toda esa controversia, prácticamente aseguró que Tsai ganaría", dijo Raymond Wu, director gerente de e-telligence, una consultora política con sede en Taipéi.

"Era una muestra de cómo China sigue tratando de controlar a Taiwán, a todo nivel, incluso cuando se trata de una joven de 16 años que lo único que está haciendo es tratando de desarrollar su carrerea en el mundo del entretenimiento. Para la mayoría de los taiwaneses eso fue inaceptable", dijo Chou.

La magnitud de la victoria electoral también podría añadir presión sobre Tsai and the PPD, dijo Larry Diamond, experto en política taiwanesa que trabaja para el Instituto Hoover.

Agregó: "Cuando uno gana de una manera tan aplastante como lo hizo el PPD, no hay excusas para fracasar".

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El corresponsal de The Associated Press Ralph Jennings contribuyó con este despacho