SANÁ, Yemen (AP) — Los rebeldes que ocupan la capital de Yemen dispersaron el domingo un pequeño grupo de manifestantes que protestaban contra ellos, dispararon fusiles automáticos al aire, rompieron cámaras a los periodistas y tuvieron una escaramuza con la multitud, con un saldo de 11 arrestados.

La marcha ocurre un día después de manifestaciones mucho más grandes en todo el país por parte de decenas de miles de personas que se oponen a los rebeldes, conocidos com hutíes, en medio de un vacío de poder en un país que Washington describe como la rama más peligrosa de al-Qaida.

En otra protesta el domingo en Saná, unos 200 manifestantes se reunieron en la Plaza del Cambio para una marcha hacia el palacio presidencial. En la plaza nació el levantamiento contra el autócrata Alí Abdulá Salé en 2011.

La agencia estatal de noticias SABA reportó que el Parlamento pospuso una reunión programada para el domingo con el fin de decidir si aceptaba la renuncia de Abed Rabbo Mansur, quien renunció como presidente con su gabinete el jueves. Hadi permanece en su residencia privada.

En otra parte de la capital, un carro bomba explotó, con un saldo de cinco heridos, uno de ellos de gravedad, dijeron funcionarios de seguridad, quienes agregaron que los hutíes habían rodeado la sede de la fuerza aérea e impidieron entrar a su principal oficial. Los funcionarios hablaron a condición de no ser identificados porque no estaban autorizados a hablar con los medios.

Mientras tanto, el enviado de la ONU Jamal Benomar estaba en Saná reunido con representantes hutíes y de varios partidos políticos yemeníes.