WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump acusó el martes a su propio Departamento de Justicia de formar parte de lo que calificó como un "estado profundo" y urgió a las autoridades estadounidenses a procesar judicialmente a un ayudante de alto rango de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton y al exdirector del FBI James Comey.

Según Trump y sus partidarios, el "estado profundo" es un aparato encargado de la aplicación de las leyes federales que presuntamente forma parte de una burocracia arraigada que nunca quiso que él fuera elegido como presidente de Estados Unidos y que ahora está trabajando activamente para socavar su presidencia.

Los tuits más recientes de Trump presionaron a favor de posturas ya conocidas del presidente norteamericano, quien está a punto de comenzar su primer año completo en el cargo luego de una victoria legislativa con su reforma tributaria, pero todavía está pendiente sobre su gobierno la investigación sobre el involucramiento ruso en la campaña que le dio la victoria en las elecciones de 2016.

"La principal asistente de la deshonesta Hillary Clinton, Huma Abedin, ha sido acusada de ignorar los protocolos básicos de seguridad. Puso contraseñas clasificadas en manos de agentes extranjeros", escribió Trump en Twitter, en una aparente referencia a un informe del diario conservador Daily Caller.

Trump también tuiteó el martes que las sanciones de Estados Unidos contra Corea del Norte estaban teniendo un "gran impacto" y que él fue el responsable de haber prevenido muchas muertes en la aviación comercial durante 2017.

Trump escribió sus tuits luego de regresar a Washington de sus vacaciones de fin de año en Florida. Le espera una agenda difícil de retos legislativos, la campaña para las elecciones del Congreso y diversas crisis internacionales.

El mandatario inauguró el segundo año de su presidencia con tuits combativos contra Irán y Pakistán.

El martes temprano tuiteó que "el pueblo de Irán finalmente se está alzando con ese régimen brutal y corrupto. Tanto dinero que el presidente Obama le dio tontamente, ellos lo usaron para terrorismo y para enriquecerse. Y el pueblo se muere de hambre, sufre una inflación descontrolada y violaciones de derechos humanos ¡Estados Unidos los está observando!".

Adicionalmente, el lunes había tuiteado acusando a Pakistán de "engaños y fraude" y de "pensar que somos unos tontos" al no aplicar más medidas contra el terrorismo. El ministro de relaciones exteriores de Pakistàn, Khawaja Asif, respondió en Twitter que su país dejará en claro "la diferencia entre la realidad y la ficción".

Entretanto, el líder norcoreano Kim Jong Un declaró el lunes que Estados Unidos debería aceptar que Corea del Norte ya es una potencia nuclear. Ante ese comentario, Trump respondió: "Ya veremos".

El presidente está ansioso de lograr más triunfos en el Congreso luego de que hace pocos días logró que sea aprobada una reforma al sistema impositivo. El líder de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell y el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan se reunirán con el gobernante en Camp David el próximo fin de semana para tramar una estrategia legislativa para 2018.

Los republicanos desean apuntarse más logros antes de que el electorado fije su atención en la campaña para los comicios legislativos. Intentarán mantener sus mayorías en ambas cámara del Congreso, pero enfrentan dificultades enormes, como la intensa impopularidad del mandatario y la realidad de que los demócratas han logrado importantes victorias electorales en semanas recientes.

El presidente terminó 2017 con su primer logro legislativo: una reforma que reduce los impuestos mayormente a los ricos y a las grandes corporaciones y también ofrece reducciones a las demás personas aunque menores y temporales. La reforma elevará la deuda del país en 1.500 billones de dólares en 10 años.

La reforma pondrá fin a la exigencia incluida en la ley de salud de Obama de que todos los estadounidenses compren seguro de salud o paguen una multa, en un intento por debilitar la ley de Obama, aunque otros aspectos de esa normativa quedan intactos.

La Casa Blanca ha anunciado que Trump presentará en enero un plan para fortalecer la infraestructura del país. El mandatario también ha expresado deseos de reestructurar los planes gubernamentales de asistencia social y recientemente vaticinó que demócratas y republicanas "eventualmente lograrán un consenso" para aprobar un nuevo plan de salud.

Ryan ha mencionado la posibilidad de reestructurar los programas de asistencia social Medicaid y Medicare aunque McConnell se ha resistido a esa estrategia y más bien favorece postergar cualquier cambio hasta que se logre apoyo demócrata. Los republicanos tendrán en el Senado una ínfima mayoría de 51-49, cuando se necesitan 60 votos para aprobar cualquier reforma de importancia.

El Congreso tendrá que lidiar también con un nutrido menú de leyes que quedaron pendientes de 2017. Por ejemplo tiene que llegar a un acuerdo sobre el presupuesto antes del 19 de enero a fin de evitar un cierre parcial del gobierno.