SAN FRANCISCO (AP) — La Corte Suprema de California entregó el lunes una victoria a los trabajadores agrícolas organizados en una demanda que enfrentó al sindicato iniciado por el emblemático líder laboral César Chávez contra una de las mayores granjas fruteras de Estados Unidos.

En un fallo unánime, la corte ratificó el lunes una ley estatal que busca dar contratos laborales a trabajadores agrícolas cuyos sindicatos y patrones no llegan pronto a un acuerdo sobre salarios y condiciones de trabajo.

La decisión mantiene el poder de los sindicatos de trabajadores agrícolas al avalar contratos que garantizan salarios, horas, vacaciones y otros términos que de otro modo podrían ser decididos por los empleadores.

El tribunal dijo que la ley de 2002 que permite al estado ordenar a gremios y compañías agrarias llegar a acuerdos vinculantes no viola dos cláusulas de la Constitución estatal.

El fallo fue en una demanda que enfrentó al sindicato fundado por Chávez, United Farm Workers of America (UFW), a una de las mayores granjas de frutas en el país, Gerewan Farming.

Los activistas sindicales dijeron que la ley es clave para ayudar a los trabajadores agrícolas a mejorar las condiciones de trabajo al prevenir que las empresas estanquen las negociaciones con los sindicatos para evitar un contrato laboral. De acuerdo con la ley, un mediador del estado puede imponer un contrato al empleador.

Los oponentes dijeron que la ley era una extralimitación por el gobierno que priva a los empleadores y trabajadores agrícolas de voz y voto sobre los términos del empleo.

La ley estatal de 2002 permite a la Junta de Relaciones Laborales de California ordenar una mediación para conseguir un contrato laboral para los trabajadores agrícolas y da a los mediadores la autoridad para fijar los términos del acuerdo si las dos partes se estancan en el proceso. Los gremios pueden pedir la mediación 90 días tras demandar negociaciones a nombre de sus miembros, incluso si la votación para sindicalizarse ocurrió décadas antes en algunos casos.

"El argumento cuando la ley fue promulgada fue que los trabajadores agrarios votaban en favor de sindicalizarse y la empresa entonces demoraba negociaciones y los trabajadores perdían el entusiasmo", dijo Philip Martin, experto de trabajo agrícola en la Universidad de California en Davis.

El académico agregó que entre 50 y 100 granjas en California con centenares de trabajadores pudieran encontrarse en la misma situación que Gerawan.

En documentos presentados ante la Corte Suprema, la UFW dijo que una ley previa no había conseguido el objetivo estatal de proveer a millones de trabajadores agrarios el derecho a negociar colectivamente con sus empleadores.