KABUL, Afganistán (AP) — El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la autoría de un ataque suicida en una mezquita chií de la capital afgana, mientras que las autoridades elevaron la cifra de víctimas a al menos 39 muertos y 41 heridos.

En un comunicado el viernes en su sitio web, la milicia radical afirmó que su combatiente Abu Ammar al-Turkmani “detonó su chaleco explosivo entre los apóstatas” durante las oraciones del viernes en la mezquita del Imán Zaman, en el oeste de Kabul.

Fue uno de los dos ataques del viernes a mezquitas en el inestable país. En la provincia occidental de Ghor, un suicida se inmoló también durante las plegarias del viernes y mató a 33 personas. Entre las víctimas había un cacique que al parecer era el blanco del ataque, indicó Mohammad Iqbal Nizami, vocero del jefe provincial de la policía.

Los ataques ocurrieron en una dura semana con decenas de víctimas fallecidas a manos de talibanes en incidentes en varias partes del país.

El llamado Estado Islámico en Afganistán se atribuyó la mayoría de los ataques contra chiíes, una minoría a la que el grupo armado suní considera apóstata. Tras un ataque este año del grupo EI contra la embajada iraquí en Kabul, el grupo armado declaró en la práctica la guerra a los chiíes afganos, anunciando que serían objeto de nuevos atentados.

Varias mezquitas han sido golpeadas desde esa advertencia. Decenas de fieles chiíes han muerto en esos ataques en Kabul y la provincia occidental de Herat. Los vecinos señalan que la asistencia los viernes a las mezquitas chiíes locales ha bajado al menos un tercio.

Las autoridades investigan el ataque del día anterior, indicó en un comunicado la oficina de prensa del Ministerio, señalando que el agresor se inmoló cuando los fieles iniciaban sus plegarias.

El edificio estaba lleno de fieles, tanto hombres como mujeres, que rezaban en el momento más señalado de la semana para los musulmanes, explicó el testigo Ali Mohammad. La explosión fue tan fuerte que rompió las ventanas de edificios cercanos, señaló.

Abdul Hussain Naseri, un clérigo chií, condenó el ataque en Kabul y dijo que las mezquitas chiíes de la ciudad necesitan más seguridad.