MOGADISCIO, Somalia (AP) — Las fuerzas de seguridad somalíes terminaron el domingo con el sitio a un hotel de Mogadiscio, que se prolongó durante toda la noche, luego de que cinco extremistas irrumpieron en el inmueble tras el estallido de un vehículo cargado de explosivos en la entrada en la víspera. En el ataque fallecieron 23 personas.

Las tropas recuperaron el control del hotel Nasa-Hablod el domingo en la mañana tras matar a tres de los atacantes y capturar a los otros dos, explicó el capitán Mohamed Hussein.

Al-Shabab, el grupo extremista islámico más letal de África, se atribuyó de inmediato la autoría del ataque.

Poco después el gobierno informó que había destituido al jefe de la policía y al jefe de la agencia de inteligencia.

El jefe de la policía Abdulahi Mohamed Ali y el jefe de la agencia de inteligencia, el general Abdihakim Said, fueron cesados debido al ataque, dijo el gobierno.

La medida siguió la recomendación del ministro de seguridad Mohamed Abukar Islow, se informó.

El asalto comenzó el sábado por la tarde, cuando un camión bomba estalló en el exterior del popular hotel de la capital. La detonación dejó autos retorcidos y causó extensos daños en edificios próximos, que quedaron con el armazón al descubierto.

Los atacantes invadieron el hotel y los disparos continuaron durante su enfrentamiento con las fuerzas de seguridad en el interior del inmueble. Se escucharon dos detonaciones más, una de ellas cuando un agresor activó su chaleco bomba.

Los incidentes del sábado se produjeron dos semanas después de que más de 350 personas murieron en un atentado masivo, también con un camión lleno de explosivos, en una concurrida calle de Mogadiscio, el peor ataque terrorista en la historia del país.

El ministro somalí de Electricidad y Agua, Salim Aliyow Ibrow, fue rescatado del hotel durante una intensa balacera. Algunos extremistas lanzaron granadas y cortaron la electricidad del edificio con la caía de la noche.

Entre los muertos estaban una madre y sus tres hijos, uno de ellos un bebé, todos con disparos en la cabeza, afirmó Hussein. Otras de las víctimas fueron un coronel de la policía, un exlegislador y un exministro.

El atacante del sábado fingió que su camión se averió ante la entrada del edificio, explicó el coronel policial Mohamed Abdulahi. El suicida se detuvo frente al hotel, que estaba fuertemente custodiado, e hizo como que reparaba el camión antes de hacerlo estallar, detalló.

Al-Shabab suele atacar áreas de alto perfil en Mogadiscio. Aunque reclamó de inmediato la autoría del ataque del sábado, el grupo no se ha pronunciado sobre el atentado de hace dos semanas algo que se debería, según expertos, al temor porque el elevado número de víctimas mortales pueda alienar a algunos ciudadanos.

El presidente de Somalia, Mohamed Abdulahi Mohamed, dijo que el nuevo atentado quería atemorizar a los somalíes que se unieron tras el incidente del 14 de octubre, manifestándose en masa en Mogadiscio en contra de Al-Shabab.

La misión estadounidense en Somalia condenó el ataque, afirmando que Estados Unidos “sigue comprometido con los esfuerzos conjuntos con nuestros colegas de Somalia, de la Unión Africana, de y de la comunidad internacional para derrotar al terrorismo a fin de que Somalia se vea encaminada hacia la estabilidad y la prosperidad para su pueblo".

Los dos ataques de octubre afectaron a la confianza de la población en la capacidad del ejército para hacer frente a la situación tras la retirada de las tropas de la Unión Africana a finales de 2020. Muchos en la capital acusan al gobierno de no hacer lo suficiente para protegerlos.

"Ahora estamos muriendo a cientos", dijo Ahmednur Hashi, un residente en Mogadiscio. "¿Quién nos va a proteger?".