CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Una tomografía de un fardo de petate _una especie de tapete de palma_ hallado en una cueva en el norte de México, ha revelado los restos momificados de un niño de año y medio.

Los investigadores intentan determinar la antigüedad del fardo fúnebre, pero el Instituto Nacional de Antropología e Historia dijo el domingo que los materiales vegetales en la cueva situada en el estado de Tamaulipas datan entre el año 1.600 a.C. y 1.200 d.C.

El cuerpo del infante iba acompañado de un retazo de tela, y adornos de concha marina y hueso.

Pero quizás igual de interesante es la cesta dejada cerca del cuerpo aparentemente como ofrenda. Contenía 756 semillas de encino y 52 olotes de un maíz primitivo, así como pedúnculos de calabaza.

Es probable que permitan conocer más acerca de la transición hacia comunidades sedentarias agrícolas en la región.