NACIONES UNIDAS (AP) — Naciones Unidas quiere incluir asesores y observadores de derechos humanos en la misión de 5.000 soldados africanos encargada de combatir a los extremistas en la amplia región del Sahel, en el oeste de África.

El secretario general asistente Andrew Gilmour, número dos de la organización en materia de derechos humanos, dijo a los mandos militares que proteger los derechos humanos “puede ayudar a desbloquear” financiamiento para el contingente, según comentó el viernes tras su reciente visita a Mali.

El llamado “Grupo de los 5” o G5 _formado por Mali, Níger, Burkina Faso, Mauritania y Chad_ enfrenta una creciente amenaza de organizaciones extremistas como el grupo Estado Islámico, Boko Haram y milicias asociadas a la rama norteafricana de Al Qaeda.

La oficina de Gilmour prepara propuestas sobre la protección de derechos humanos en la misión, que espera enviar en los próximos días.

El 14 de diciembre se celebra una importante conferencia de donantes para el G5 en Bruselas, señaló Gimour, y ha habido preocupaciones sobre el financiamiento debido a la incertidumbre sobre el compromiso de los países afectados con los derechos humanos.

“Dijimos al G5 y a los malienses, ‘miren, si trabajan con nosotros con lo que llamamos un marco de conformidad, entonces (...) es más probable conseguir financiamiento para ustedes porque los donantes estarán más contentos de dar dinero si creen que están trabajando con ustedes para intentar evitar abusos de derechos humanos”, dijo Gilmour.

El marco incluye hacer una comprobación de historial de los posibles soldados para asegurar que no han violado derechos antes, así como exigir que los protocolos de combate coinciden con los requisitos de derechos humanos, por ejemplo en relación a la violencia sexual, el uso de la fuerza y las interacciones con menores, dijo Gilmour.

También establece una división de investigación de derechos humanos y medidas para exigir responsabilidades a supuestos infractores, así como una supervisión de las acciones de protección del G5.

El secretario general asistente también pidió a los miembros del grupo que se aseguren de que sus tropas sobre el terreno saben que todas las acusaciones de derechos humanos serán investigadas, y si se comprueban “habrá sanciones”.

“Tuvimos una reacción muy positiva del G5 y los malienses”, dijo Gilmour a varios periodistas.

El funcionario estimó que el coste del componente de derechos de la ONU para el G5 en la región sería de unos 7 millones de dólares el primer año. Incluiría asistencia en la instrucción y asesoría de tropas, crear organismos de supervisión, investigación y sanciones, señaló.