MOGADISCIO, Somalia (AP) — Más de 300 personas han muerto a causa del estallido de un camión bomba el fin de semana en la capital somalí, mientras que decenas de personas continúan desaparecidas, señalaron el viernes las autoridades.

Mientras se realizaban los funerales, el gobierno anunció que se prevé que aumente la cifra de muertos.

Casi 400 personas resultaron heridas por el estallido del sábado en una abarrotada calle de Mogadiscio. El gobierno somalí responsabilizó al grupo Al Shabab, vinculado con Al Qaeda, aunque la agrupación extremista islámica no se ha atribuido el atentado. Un nuevo comunicado del Grupo de Inteligencia SITE indicó que el lunes Al Shabab se atribuyó otros cuatro ataques en contra de fuerzas somalíes y de la Unión Africana, pero no el estallido del sábado.

Sin embargo, los analistas afirman que hay pocas dudas de que el grupo extremista perpetró el atentado, uno de los más letales en el África subsahariana.

“No hay otro grupo en Somalia que cuente con la capacidad de armar una bomba de este tamaño y de esta naturaleza”, declaró Matt Bryden, consultor de seguridad en el Cuerno de África.

Casi 70 personas siguen desaparecidas, de acuerdo con relatos de sus familiares, dijo el capitán de la policía Mohamed Hussein, quien comentó que varios cuerpos quedaron reducidos a cenizas.

Mientras el saldo de muertos aumentaba a 302, los abrumados hospitales de Mogadiscio luchan por brindar atención a los heridos de gravedad, muchos de los cuales quedaron irreconocibles a causa de las quemaduras. Los exhaustos doctores batallan para mantener los ojos abiertos, mientras los gritos de las víctimas y familiares resuenan en los pasillos.

El grupo extremista islámico más mortífero de África, Al Shabab, ha lanzado una guerra en Somalia durante más de una década, atacando con frecuencia zonas reconocidas de la capital. A principios del año, prometió incrementar su ofensiva después de que tanto el gobierno del presidente Donald Trump como el mandatario recién electo de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed, anunciaron nuevas ofensivas militares en contra de la agrupación.

Después del atentado del sábado, Mohamed declaró tres días de luto y se unió a las miles de personas que respondieron al llamado de los hospitales en busca de donadores de sangre.