ROMA (AP) — Manifestantes marcharon el sábado contra el racismo en varias ciudades italianas y advirtieron en contra del resurgimiento de ideologías neofascistas durante la campaña rumbo a la elección nacional del 4 de marzo.

En la ciudad de Macerata, en el centro de Italia donde hace una semana un simpatizante neonazi hirió de bala a seis migrantes africanos disparándoles desde un vehículo en movimiento, había temor de que la marcha podría ocasionar violencia. Las escuelas, tiendas y el transporte público estuvieron cerrados o cancelados por temor a posibles enfrentamientos, pero la marcha de varios miles de personas transcurrió en calma.

También hubo marchas en contra del fascismo y el racismo en Milán, Turín, Roma y Palermo, Sicilia y otras ciudades.

En Piacenza, una ciudad pequeña en el norte de Italia, algunos manifestantes antifascistas lanzaron adoquines a la policía y tuvieron enfrentamientos con agentes al protestar contra la apertura de una sede local de una organización política de extrema derecha, reportaron Sky TG24 TV y la agencia noticiosa ANSA.

La campaña en Italia ha estado marcada por una creciente tensión por la población migrante del país, que en los últimos años se ha disparado en varios cientos de miles, muchos de ellos de África. La mayoría de ellos fueron rescatados en alta mar de botes de contrabandistas de personas en el Mediterráneo.

Sondeos indican que muchos de los italianos responsabilizan a los inmigrantes por los crímenes violentos. Líderes de una campaña aliada de centro-derecha, que incluye al expremier Silvio Berlusconi y al líder antiinmigrantes de la Liga Matteo Salvini, se han comprometido a deportar rápidamente a grandes cantidades de migrantes si es que llegan al poder.

Salvini repitió el sábado que los migrantes causan crímenes violentos.

ANSA lo citó diciendo en una parada de campaña en el norte de Italia que él no podía esperar hasta la victoria del 4 de marzo "para comenzar a echar a todos esos ilegales uno por uno, para defender, sobre todo, a las mujeres, las niñas" que presuntamente temen ser atacadas por migrantes.

En Macerata, el presunto atacante, Luca Traini, fue arrestado por el tiroteo del 3 de febrero contra migrantes africanos. El italiano de 28 años había postulado infructuosamente por un puesto público con el partido de Salvini. Él ha dicho a las autoridades que estaba enojado por la muerte de una joven italiana de 18 años, cuyo cadáver descuartizado fue hallado en dos maletas.

Fiscales de Macerata dijeron el sábado que resultados de una autopsia preliminar indican que la joven, que había escapado de un centro de rehabilitación de drogas, probablemente fue asesinada y no murió de sobredosis. Agregaron que un traficante de drogas del área y otros tres nigerianos están siendo investigados por la muerte.

Una de las personas que manifestó el sábado en Macerata fue Cecile Kyenge, exministro italiano de integración y natural de África. Ella dijo que marcha era una manera de protestar contra "el odio que está dividiendo nuestro país".

__

Annalisa Camilli contribuyó a este despacho desde Macerata, Italia.