LA HAYA, Holanda (AP) — Siria y su aliado cercano, Rusia, enfrentaron el jueves fuertes críticas durante una reunión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, tras una investigación que culpó al régimen del presidente sirio Bashar Assad por un ataque con gas sarín en el que murieron unas 100 personas en abril.

Durante un encuentro privado de la junta ejecutiva del organismo, el representante de Estados Unidos Kenneth D. Ward dijo que Rusia “sigue negando la verdad y, en su lugar, colabora con el régimen de Assad en su deplorable intento por desacreditar” la investigación conjunta de Naciones Unidas y la OPAQ.

El texto de la declaración de Ward fue publicado en el sitio web de la OPAQ.

Rusia ha criticado los resultados de la investigación sobre ataque en la localidad de Khan Sheikhoun. También vetó una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para renovar el mandato del Mecanismo Investigador Conjunto, conocido como JIM, que expira este mes.

La OPAQ cuenta con un equipo denominado Misión de Investigación que indaga si se han utilizado armas químicas en Siria. El JIM fue creado por el Consejo de Seguridad para definir responsabilidades en tales ataques.

Durante la reunión, Rusia e Irán presentaron una propuesta, a la que The Associated Press tuvo acceso. La medida pide que se reabra de inmediato la pesquisa de Khan Sheikhoun y que la Misión Investigadora realice indagatorias en el lugar a través de un personal seleccionado “de manera balanceada y con la base geográfica más extensa posible”.

Durante el encuentro, el representante de Rusia ante la OPAQ, Alexander Shulgin, culpó a Estados Unidos y sus aliados de politizar a la junta ejecutiva del organismo, misma acusación que Estados Unidos y sus aliados hacen a los rusos.

El representante británico ante el organismo, Peter Wilson, dijo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe renovar la autoridad de JIM.

“Sin supuestos ni excusas y sin escatimar en la autoridad. Debe ser capaz de realizar su trabajo”, dijo Wilson.

Rechazó la propuesta de Rusia e Irán al describirla como “un ataque político apenas encubierto a la integridad profesional del director general” de la OPAQ.

En tanto, Ward dijo que la reunión en La Haya también debía mandar un fuerte mensaje de condena al uso de armas químicas.

“Seamos claros, es inaceptable que este consejo no actúe, ya que causaría severos daños a la credibilidad y efectividad de esta organización y a la Convención sobre Armas Químicas, y minaría los lineamientos generalizados de control de armas y la no proliferación”, declaró.