BOGOTÁ (AP) — La liberación de siete uniformados y dos civiles que fueron secuestrados recientemente en diversas partes de Colombia por guerrilleros del Ejército Liberación Nacional (ELN) seguirá retrasada hasta nuevo aviso.

Un comunicado de cinco puntos publicado por la dirección nacional del ELN en su página de internet señala que “por las actitudes y los hechos que se vienen dando, hemos llegado a la conclusión que el gobierno no facilitará en el corto plazo un acuerdo sobre los protocolos para los uniformados detenidos el 3 de agosto en el Chocó y el 8 en Arauca. El tiempo pasa y con ello aumentan los riesgos de un desenlace fatal para la vida e integridad de los detenidos”.

En la misiva el grupo guerrillero señala que el gobierno del presidente Iván Duque se ha opuesto a la presencia de terceros internacionales de los países garantes que siempre han acompañado en las liberaciones y por esto el proceso se ha retrasado.

“Ante esta situación, hemos decidido realizar las liberaciones por nuestra propia cuenta, a riesgo de no contar con las condiciones mínimas, para que estas operaciones humanitarias puedan tener el mejor desenlace; sin colocar en riesgo la vida de los miembros de las Fuerzas Armadas que vamos a liberar, de personalidades que contribuyan con esta operación y de las fuerzas guerrilleras que participen en la misma”.

Al respecto, el ministro de la Defensa, Guillermo Botero, dijo en diálogo con la radio local Caracol que el gobierno entregó los protocolos hace días y fue “por escrito, con total y absoluta claridad”.

Horas después, el Alto Comisionado de Paz, Miguel Ceballos, señaló en rueda de prensa que el gobierno del presidente Duque no aceptará ninguna condición por parte del ELN para el proceso de liberación de estas nueve personas.

“Ellos ponen unas condiciones que nosotros de ninguna manera podemos aceptar”, dijo. “El presidente ha sido muy claro en decir que no hay ninguna condición que deba cumplirse porque ellos fueron los que privaron de la libertad a esas personas y de ninguna manera se puede aceptar la presencia de garantes internacionales en este caso porque los garantes son parte de una mesa y esa mesa está siendo evaluada”.

Duque dijo al asumir su mandato el pasado 7 de agosto que su gobierno se dará un tiempo de 30 días para evaluar los 17 meses de conversaciones con el ELN y advirtió que “un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional y tiempos definidos”.

“Queremos avanzar, pero para avanzar hay que dejar la impronta de que el pueblo colombiano no se va a dejar intimidar”, agregó.

El ELN nació en 1965 como un proyecto político antiimperialista inspirado en la revolución cubana y tiene en sus filas a unos 1.500 combatientes, según cifras oficiales.