CIUDAD DE MEXICO (AP) — Leonardo Aguilar le hace honor a la trayectoria artística familiar con un álbum debut que recibió dos nominaciones al Latin Grammy.

“Desde antes de que naciera mi papá ya estábamos metidos (en la música)”, dice el hijo de Pepe Aguilar y nieto Antonio Aguilar y Flor Silvestre, todos grandes exponentes de la música mexicana.

El joven Aguilar se medirá este jueves por los gramófonos dorados al mejor álbum de música norteña por “Gallo fino”, y a mejor canción regional mexicana por “Compromiso descartado”.

Su padre fue el encargado de darle la buena noticia. Leonardo, de 18 años, no podía creer que la Academia Latina de la Grabación lo haya tomado en cuenta con su primer álbum.

“De repente grita mi papá: ‘¡Son dos nominaciones!’. Estaba muy emocionado, muy orgulloso”, dijo en una entrevista reciente con The Associated Press.

“Compromiso descartado” es de la autoría del astro de la música norteña Espinoza Paz. “Gallo fino” también contiene canciones de compositores como el Chapo de Sinaloa, Arturo Leyva y Luis Valencia.

Aguilar cuenta que comenzó a trabajar en el disco en noviembre de 2014, cuando acababa de cumplir 15 años y recibió la canción “Al cabo que ni quería” de Rodolfo Edén Cantú Muñoz.

“Este disco se tardó mucho en formarse”, señaló. “Primero iba a ser solo de música sinaloense, después agregaron música norteña y hasta el final hicieron la mezcla que buscaban con ambos géneros”.

A medida que fue creciendo el proyecto, se animó a incluir una canción que él mismo compuso con Pato Partida titulada “Dime”. Algún día, dijo, espera lanzar un álbum con piezas enteramente de su autoría.

“Y cuando haga eso ya me voy a poder poner el título de compositor”, expresó. “No me quiero pone el nombre de compositor todavía porque creo que todavía no me lo merezco, pero algún día”.

El camino de Aguilar en la música se dio de manera natural una vez que su padre lo subió por primera vez al escenario, al igual que a su hermana de 13 años, Ángela. Pepe Aguilar los invita cada vez más en sus presentaciones; el pasado 29 de septiembre ambos cantaron con su padre en un concierto benéfico en la Arena Ciudad de México.

“Mi papá nos presta su escenario pero no es un juego, siempre lo hemos tenido muy claro”, dijo Aguilar. “Si te está dando tiempo de su escenario mi papá o te está dando el espacio quien sea, se tiene que respetar y no te puedes subir a jugar”.

Ángela comenzó a cantar a los 3 años y Leonardo a los 7. Ambos empezaron a desarrollar sus carreras de manera profesional hace unos cinco años. Pero a diferencia de su padre, que se ha destacado en la música con mariachi, a Leonardo le gusta la música norteña y la banda.

“Pudiendo haber grabado lo que sea, lo que más me gusta es eso”, dijo. “Con lo norteño puedo tocar con el grupo o colgar mi guitarra, muy pronto mi bajo quinto, y acompañarlos. Y con la banda es un rollo súper locochón”, agregó sobre la manera en la que este género prende al público hasta llevarlo a bailar.

Su padre les ha dado plena libertad para escoger la música que quieren interpretar.

“Lo que nos ha dicho es que tenemos que hacer música porque nos gusta y el tipo de música que nos guste, que no sea por la fama”, contó. “Si te preguntan por qué te gusta cantar y tu respuesta tiene algo que ver con la fama, no solo no la vas a hacer sino que esos no son los principios correctos y eso es algo que nos ha dicho desde el principio”.

Su madre, mientras tanto, está contenta de tener tres músicos en casa.

“Le encanta porque lleva 20 años casada con mi papá, así que 20 años lleva en esto, es parte de su vida completamente”, dijo.

Aguilar asistirá a la ceremonia de los Latin Grammy el jueves en Las Vegas.

“A ver quién quiere ir conmigo”, dijo.

¿Su hermana?

“Si se porta bien, la invitamos”.