WASHINGTON (AP) — El presidente de Estados Unidos Donald Trump pidió al Congreso que “haga la política a un lado” y revise el sistema de inmigración de la nación durante su discurso sobre el Estado de la Unión el martes.

Trump culpó a los “mortales recovecos” y a las “fronteras abiertas” por permitir que las drogas y las pandillas “lleguen a nuestras comunidades más vulnerables”.

El mandatario sustentó su afirmación con las historias de dos familias cuyas hijas fueron asesinadas por miembros de la pandilla MS-13, también conocida como Mara Salvatrucha.

Dirigiéndose a las familias, Trump les dijo que “320 millones de corazones” se estaban rompiendo mientras él compartía sus historias con la nación.

El plan de Trump proporcionaría un mecanismo de naturalización para casi 2 millones de jóvenes inmigrantes que viven en el país de forma ilegal. También limitaría severamente la inmigración legal y destinaría 25.000 millones de dólares a su prometido muro en la frontera de Estados Unidos con México.

El mandatario destacó que su plan “creará un sistema de inmigración seguro, moderno y legal”.