WASHINGTON (AP) — Un despacho de AP sobre la reacción de los demócratas a las acusaciones de transgresión sexual, The Associated Press reportó erróneamente el nombre de un profesor de ciencias políticas en la Universidad Americana. Se llama David Lublin, no Dan Lublin.

A continuación se presenta una versión corregida de la historia:

Demócratas también se enfrentan a denuncias de acoso sexual

Los demócratas se unieron rápidamente al “yo también” sobre conducta sexual inadecuada, pero ahora tienen que enfrentarse con la realidad de que en sus propias filas hay abusadores también

Por JULIET LINDERMAN y CALVIN WOODWARD

Associated Press

WASHINGTON (AP) — Los demócratas se unieron rápidamente al “yo también” de las mujeres, y algunos hombres, que denunciaron presunta conducta sexual inadecuada. Pero ahora el “yo también” ha manchado a los demócratas y los coloca en un lugar incómodo mientras analizan cómo responder con firmeza.

Las acusaciones contra el senador Al Franken de Minnesota y el representante John Conyers de Michigan, son parte del capítulo más reciente en la complicada política de depredación sexual del partido, que tiene su propia historia tensa en el tema.

Las revelaciones más recientes han ocasionado una mirada analizadora a la forma en que los demócratas y sus aliados alguna vez protegieron al presidente Bill Clinton, calificando las denuncias de meros flirteos o historias de mujeres “chifladas”.

En su campaña presidencial del 2016, Hillary Clinton trazó una clara línea en nombre de las mujeres que denunciaron acoso sexual al decir: “Tienen derecho a que les crean”. Pero fue ambigua cuando le preguntaron si quienes acusaron a su esposo también deberían ser creídas: “Diré que al principio todas deben ser creídas, al menos que sean desmentidas por la evidencia”.

La fotografía de Franken con sus manos sobre los senos de una mujer dormida en un avión militar, junto con sus acusaciones de que la besó a la fuerza en otra ocasión, provocaron una fuerte condena en todos los niveles del partido y motivaron un llamado a una investigación ética. Luego una segunda mujer denunció que Franken tocó sus glúteos durante una sesión fotográfica en una feria estatal.

Los demócratas han hablado duramente contra Roy Moore, un candidato al senado republicano en Alabama acusado de desnudar a una niña de 14 años en su casa cuando él rondaba los 30.

En este frenesí de acusaciones que ha desenmascarado a personalidades del entretenimiento, medios de comunicación, deportes y política, han salido todo tipo de episodios en el espectro de la mala conducta, desde meras y juveniles majaderías, hasta acusaciones criminales.

Tocar los glúteos de una mujer en una feria estatal no está al mismo nivel que acosar a una menor.

Pero los demócratas están en un predicamento.

“No quieren verse tolerantes con el tema al decir, ‘No fue tan grave”, dijo David Lublin, profesor de ciencias políticas en la Universidad Americana.

Kathleen Dolan, directora del departamento de ciencias políticas de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, dijo que es importante recordar la historia del partido con el tema.

“Sin duda, los demócratas, desde un punto de vista ideológico y de igualdad de género, deben ser el partido de vanguardia para crear conciencia sobre el problema de acoso y abuso sexual”, dijo.