WASHINGTON (AP) — Las iniciativas sobre armas en el Congreso de Estados Unidos están paralizadas, no por falta de propuestas apoyadas por los dos partidos sino porque el brusco viraje del presidente Donald Trump en la materia ha provocado desconcierto e irritación en su partido, que no sabe cómo continuar.

Mientras los republicanos se revolvían ante el llamado de Trump a aprobar leyes más estrictas tras la masacre en una escuela secundaria en Florida, los demócratas aprovechaban la oportunidad para ir más allá de una iniciativa modesta que ganaba apoyo en el legislativo. Presentaron una lista más ambiciosa de prioridades, con averiguaciones ampliadas de antecedentes e incluso la prohibición de las armas de asalto.

El tira y afloja en torno a la respuesta más apropiada a la masacre dista de estar resuelto.

Trump tuiteó el jueves por la noche que tuvo una "¡buena (gran) reunión esta noche en la Oficina Oval con la NRA!". NRA son las siglas en inglés de National Rifle Association (Asociacion Nacional del Rifle).

Por su parte, el director ejecutivo de la NRA, Chris Cox, tuiteó que Trump, el vicepresidente Mike Pence y la NRA "queremos escuelas seguras, reforma de la salud mental e impedir que armas lleguen a manos de gente peligrosa". Añadió que Trump y Pence "apoyan la Segunda Enmienda, apoyan el debido proceso y no quieren control de armamentos".

La NRA ha calificado el conjunto de propuestas discutidas en la Casa Blanca esta semana de "malas medidas" que no garantizarían la seguridad de la gente.

La vocera de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo el viernes que creía que Trump fue quien convocó a la NRA a la reunión y que el presidente no había modificado su manera de pensar sobre el asunto desde el miércoles.

Preguntada si Trump había hecho promesas concretas, Sanders dijo: "solamente que seguirá apoyando la Segunda Enmienda". La Segunda Enmienda constitucional garantiza el derecho de poseer y portar armas.

Añadió que Trump habló el jueves con el presidente de la cámara baja, el republicano Paul Ryan, y que por el momento apoyaba una propuesta gradual de los senadores John Cornyn y Chris Murphy, aunque podría ir más allá.