CIUDAD DEL VATICANO (AP) — La congregación religiosa Legionarios de Cristo dijo el viernes que tratará de responder a las solicitudes de indemnización de ex seminaristas que sufrieron abusos sexuales de su fundador y que fueron desacreditados cuando hicieron públicas sus denuncias.

Ocho víctimas del reverendo Marcial Maciel pidieron a la reciente reunión de jerarcas de los Legionarios que les reconociera públicamente la condición de víctimas “históricas” de Maciel y de la congregación, la cual lanzó una prolongada campaña para difamarlos por hacer públicas sus denuncias en 1997. Algunos de ellos atraviesan penurias financieras y de salud debido a su avanzada edad.

En un comunicado emitido el viernes en respuesta a una petición de The Associated Press, la legión dijo que sus líderes “intentarán comunicarse personalmente con cada uno de los firmantes de la carta y responder a sus peticiones”.

La legión reiteró en el texto su disculpa oficial de 2014 a las víctimas y su “compromiso de continuar buscando la reconciliación”.

Los Legionarios de Cristo, con sede en México, fueron alguna vez la agrupación católica de crecimiento más veloz al interior de la Iglesia, pero tuvieron una crisis de credibilidad a partir de 2009 debido a las denuncias de que Maciel había abusado sexualmente de seminaristas, procreado tres hijos y creado una especie de secta para ocultar su doble vida.

El Vaticano sabía de las acusaciones contra Maciel desde la década de 1950, pero no lo sancionó sino hasta 2006, cuando lo sentenció a penitencia y oración de por vida debido a delitos no especificados. Falleció en 2008.

En la carta, con fecha del 26 de marzo, las victimas solicitaron la reapertura de una comisión especial para que considere sus casos y las indemnizaciones. Por diversas razones, los ocho hombres nunca se acercaron a la comisión original y lamentaron que ésta jamás se comunicó con ellos.

Los hombres, todos mexicanos, presentaron en 1998 la denuncia oficial original contra Maciel ante la iglesia que derivó en la sentencia canónica contra él y la revelación de sus delitos. Las víctimas solicitaron que se les reconozca públicamente haber servido a la Iglesia y a la congregación en su larga lucha por revelar la verdad.