LONDRES (AP) — Los admiradores de Harry Potter tienen gran deuda con Alice Newton.

Alice tenía 8 años cuando su padre, un ejecutivo de la editorial Bloomsbury Publishing, le llevó un manuscrito para que lo leyera.

"La emoción con este libro me hizo sentir calor por dentro”, le escribió en una nota a su papá. “Creo que es quizá uno de los mejores libros que una niña de 8 o 9 años podría leer”.

Siguiendo esta brillante reseña, Bloomsbury publicó "Harry Potter y la piedra filosofal”, desatando a un gigante literario que reconectó con la magia a toda una generación de niños.

La nota de Alice escrita con lápiz es parte de la nueva exhibición de la Biblioteca Británica "Harry Potter: A History of Magic" (Harry Potter: Una historia de la magia). La muestra que coincide con el 20 aniversario de la publicación del primer libro de J.K. Rowling, es una gran celebración a esta saga y sus antecedentes.

"Hay algunas tradiciones históricas ricas detrás de la magia de las historias de Harry Potter de las que estaba enterada J.K. Rowling", dijo Alexander Lock, uno de los curadores de la exposición, quien agregó que estaba impresionado con la habilidad de Rowling para acomodar la información en capas y ofrecer profundidad. “(Las tradiciones) entran en estas historias y las hacen muy ricas”.

La exhibición que se inaugura el viernes, incluye el esquema de Rowling para su libro, los dibujos que hizo de los personajes y un mapa del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

También revisa la magia y la naturaleza de la creencia, mientras que revela que muchas de las cosas que los fans de Harry Potter pensaban que eran imaginarias están de hecho basadas en la realidad o en el folclor. Incluye libros raros y manuscritos de todo el mundo, junto con calderos, varitas mágicas, bolas de cristal y manuales de pociones que abren una ventana hacia el mundo que inspiró a Rowling y cómo surgieron los libros.

“He tomado libertades con el folclor", dice Rowling en un video al comienzo de la exposición.

La muestra está dividida en salas basadas en los temas que se estudian en Hogwarts, escenario de las novelas de Rowling que siguen las aventuras de Harry, un huérfano que se entera a los 11 años de que es un mago. Las secciones incluyen pociones, botánica, adivinación, cuidado de creaturas mágicas y defensa contra las artes oscuras.

Cada sección toca las leyendas y creencias que Rowling entretejió en sus historias, con objetos históricos que ilustran la erudición detrás de la ficción.

La sección de pociones, por ejemplo, incluye un caldero de Battersea creado entre la Edad de Bronce y la Edad del Hierro prestado por el Museo Británico. Está iluminado con luces tenues que ofrecen al espectador la oportunidad de entrar en el ambiente tipo Halloween que hay en toda la muestra.

También se analiza la alquimia, el antecedente medieval de la química, y el manuscrito conocido como Ripley Scroll, de seis metros de largo, creado en el siglo XVI, que describe cómo hacer la Piedra Filosofal.

Cerca está la lápida de Nicolas Flamel, un alquimista verdadero que aparece como personaje en el primer libro de Rowling, así como varios equipos de brujería.

Las piezas de astronomía incluyen un globo celeste realizado en 1693 y también tecnología de realidad aumentada del siglo XXI proporcionada por Google para ayudar a los visitantes a examinar las antiguas constelaciones de las que tomaron su nombre algunos de los personajes principales de Harry Potter como Sirius Black y Draco Malfoy.

Al ser organizada por la Biblioteca Británica la exposición incluye algunos libros increíbles, de quiromancia a lectura de hojas de té y claro, brujas.

Tanya Kirk, cocuradora de la exposición, dijo que trabajar en ella le hizo apreciar de una forma totalmente diferente a las brujas.

“Creo que todas las cosas que aprendí sobre las brujas es que les han puesto una imagen bastante mala en la historia y fue bastante difícil encontrar versiones positivas”, dijo riendo. “Los libros de Harry Potter han ayudado bastante para cambiar eso”.

La exposición se presentará del 20 de octubre al 28 de febrero de 2018 y ya ha vendido unos 30.000 boletos, la mayor cantidad de preventa para una exposición en la Biblioteca Británica. Después viajará a Nueva York para celebrar el 20 aniversario de la publicación del libro en Estados Unidos.