EL CAIRO, Egipto (AP) — Los egipcios temen que se desaten hechos de violencia el viernes, cuando se realizará una protesta enorme organizada por los islamistas que piden el derrocamiento del gobierno y la defensa de su religión. Las fuerzas de seguridad advirtieron que enfrentaran los problemas con "fuerza letal".

La llamada de los islamistas para realizar manifestaciones en todo el país el viernes es el primer intento en varios meses de efectuar grandes protestas luego de una campaña de represión desde el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Morsi por parte de los militares el año pasado.

La convocatoria también tiene un tono completamente diferente. Si bien las manifestaciones pasadas por los partidarios de Morsi han restado importancia a su carácter islamista, con el fin de recibir un apoyo popular más amplio, los salafistas ultraconservadores están organizando las protestas del viernes recurriendo a claros términos religiosos. Han denunciado la existencia de una guerra contra el islam y han instado a los manifestantes a enarbolar coranes.

Aunque muchos creen que las protestas no tendrán éxito en reunir un número significativo de manifestantes, los funcionarios de seguridad temen posibles ataques, sobre todo después que la principal organización miliciana de Egipto prometió lealtad recientemente al grupo Estado Islámico.

Se desplegaron fuerzas de seguridad en la céntrica plaza Tahrir de El Cairo y en otros lugares clave de todo el país desde la noche del jueves. Muchos egipcios dicen que estaban cancelando reuniones, evitando el transporte público y tratando de permanecer en casa el viernes.

Las iglesias en las provincias del sur de Egipto, donde los cristianos y los islamistas de línea dura tienen grandes concentraciones, cancelaron sus servicios del viernes y las clases de religión dominicales.

Los temores se han avivado aún más por una campaña en los medios de comunicación afines al gobierno, donde ahora se tocan canciones patrióticas y se exhibe el despliegue de las fuerzas especiales del ejército. Un presentador de televisión, Ahmed Mousa, instó al gobierno a aplastar cualquier indicio de disturbios.

"Si se trata de un millón de personas armadas, habría que matarlos a todos", dijo. "Yo no quiero que los arresten... simplemente que maten a las personas armadas".