QUITO (AP) — El fiscal general de Ecuador denunció el lunes amenazas en su contra supuestamente relacionadas con su investigación sobre la trama de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht.

En un conferencia de prensa en la que no admitió preguntas Carlos Baca advirtió que “si le pasa algo a mi esposa, a mis hijos, a mis hermanos, a mi familia, a mí, a mis colaboradores, yo les hago responsables a estos descalificados de cualquier atentado, de cualquier accidente”.

Añadió que “independientemente de que me mantenga o no como fiscal general del Estado, Ecuador entero debe conocer esta evidencia del contubernio para impedir que sigamos combatiendo la corrupción”.

A continuación hizo pública una grabación en la que se escucha hablar a dos hombres que sostienen que Baca no puede seguir en el cargo debido a que “es un peligro” por sus investigaciones.

Baca no identificó a quienes dialogan en la grabación, pero las voces pertenecerían al presidente de la Asamblea Nacional, José Serrano, y al ex contralor Carlos Pólit, prófugo en Estados Unidos.

El presidente Lenín Moreno publicó en su cuenta de Twitter que “he dispuesto se recojan y analicen todos los elementos. El gobierno nacional adoptará las acciones y tomará las decisiones que la situación amerite, apegados a la justicia y al compromiso de una cirugía mayor contra la corrupción”.

En tanto en la misma red social Serrano indicó que “buscando cómo ‘cuidar’ el cargo ‘regalado’ a dedo hoy tratan de intimidarme. Enfrenté miles de delincuentes arriesgando mi propia vida por mi país... si es necesario enfrentar uno o miles más lo seguiré haciendo".

La semana pasada Pólit reveló supuestos documentos que incriminarían a Baca en irregularidades en la investigación de la sublevación policial de septiembre de 2010 contra el entonces presidente Rafael Correa (2007-2017).

Baca no señaló si la grabación será prueba de alguna acusación formal contra los presuntos implicados.

En enero el presidente Moreno anunció que su vicepresidente Jorge Glas había perdido el cargo tres meses después de ser encarcelado por recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

En diciembre Glas había sido condenado a seis años de prisión por asociación ilícita para delinquir. Según la sentencia de la Corte Nacional de Justicia Glas favoreció contratos públicos a cambio del pago de retribuciones de Odebrecht.

También se condenó a Glas y a los otros ocho juzgados a pagar de 33,5 millones de dólares, el monto que Odebrecht reconoció haber entregado como sobornos a funcionarios públicos a cambio de la concesión de obras.