CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Al menos siete personas fueron asesinadas en las localidades de San José del Cabo y La Paz, en el estado de Baja California Sur, después de que ciudadanos realizaran una marcha por la paz durante el fin de semana, informaron el lunes las autoridades.

En San José del Cabo, la policía encontró dentro de un vehículo el cuerpo de un hombre que murió baleado, después de que las autoridades respondieron a reportes de un tiroteo el lunes. En La Paz, tres hombres y una mujer fueron asesinados a primeras horas del lunes cuando hombres armados irrumpieron en una vivienda. Previamente, el sábado, se registró un tiroteo en la capital estatal en el que un falleció un hombre y dejó herido de muerte a su bebé de 4 meses.

A pesar de la fuerte presencia policial y militar en las zonas turísticas de Los Cabos, en el extremo sur de la Península de Baja California, los tiroteos se han vuelto rutinarios en los vecindarios de clase trabajadora de la zona. El sábado, algunos residentes marcharon hacia la alcaldía de San José del Cabo para exigirle al gobierno que ponga freno a la violencia o renuncie. Durante la protesta soltaron globos de color blanco y sostuvieron veladoras.

El estado de Baja California Sur sufre de un incremento en la violencia debido a la disputa por el territorio entre grupos del narcotráfico.

El violento fin de semana en México también se extendió al estado de Guerrero, en el sur del país, en donde al menos 19 personas murieron.

Cuatro de las muertes ocurrieron en la ciudad de Acapulco. Roberto Álvarez, portavoz de seguridad de Guerrero, dijo que los tres asesinatos en la ciudad de Atoyac y otros tres ocurridos en Tecpan fueron cometidos por grupos criminales. Algunas de las víctimas tenían las manos atadas y algunas tenían heridas de bala en la cabeza.

Álvarez dijo el lunes que otros nueve cuerpos fueron encontrados en otros puntos del conflictivo estado.

En Guerrero hay grupos criminales que cultivan y distribuyen droga y se dedican al secuestro y la extorsión.

Posteriormente, Álvarez dijo que recibieron información que llevó a los investigadores a la localización de seis cuerpos que fueron enterrados en una supuesta casa de seguridad que utilizaba una banda de secuestradores. Comentó que los cadáveres aún no han sido identificados.