BUENOS AIRES (AP) — La organización humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo encontró a la nieta 125, hija de una mujer desaparecida durante la última dictadura militar argentina.

La mujer cuya identidad ha sido restituida -que no fue hecha pública- es hija de la desaparecida Lucía Tartaglia y nació mientras su madre estaba detenida ilegalmente, dijo la organización de derechos humanos en un comunicado.

“Gracias a la perseverancia de nuestra búsqueda y de todo el movimiento de los derechos humanos, hoy la nieta 125 puede conocer la verdad sobre su origen”, dijeron las Abuelas, que desde hace 40 años buscan a sus nietos, sustraídos durante la dictadura de 1976 a 1983 y en su mayoría entregados a miembros de las fuerzas armadas y personas afines a la dictadura.

La nieta recuperada fue informada en el marco de una investigación judicial sobre la posibilidad de que fuera hija de desaparecidos.

La mujer accedió a dar una muestra biológica al Banco Nacional de Datos Genéticos, que cotejó su ADN con el de sus familiares que tiempo atrás habían dejado sus muestras en esa institución, la cual almacena información genética de las decenas de familias que buscan a los nietos robados durante la dictadura.

El resultado del análisis genético fue comunicado a la justicia, que a su vez se lo notificó a ella, dijo el comunicado, que no dio detalles sobre la identidad del padre de la mujer.

Tartaglia, militante en la Juventud Universitaria Peronista, fue secuestrada en noviembre de 1977 a los 24 años en la ciudad de La Plata, unos 70 kilómetros al sur de la capital argentina.

Abuelas explicaron que un año después de su desaparición su hermano recibió una primera carta de la joven en la que afirmaba que se encontraba detenida. Posteriormente, escribió otra carta anunciando que estaba embarazada y que esperaba dar a luz para principios de 1979.

Luego de la llegada de la democracia la familia de Tartaglia se enteró que había estado secuestrada en el centro clandestino de detención “Atlético-Banco-Olimpo” gracias a testimonios de sobrevivientes que la vieron y afirmaron que estaba embarazada y que fue llevada a dar a luz mientras aún se encontraba en cautiverio.

En 2011, 14 represores fueron condenados por la desaparición de Tartaglia y otras personas.

Durante la dictadura miles de personas, entre ellos disidentes políticos, estudiantes, obreros, religiosos y miembros de organizaciones armadas fueron perseguidos y hechos desaparecer.

Las Abuelas de Plaza de Mayo estiman que unos 500 chicos fueron arrebatados a sus madres detenidas que dieron a luz en distintos centros ilegales de detención.