MADRID (AP) — El Parlamento catalán votará la semana que viene si elige a un líder separatista encarcelado como nuevo presidente regional, dentro de los intentos por conseguir la independencia de España.

El presidente del Parlamento, Roger Torrent, convocó la sesión plenaria en Barcelona para el 12 de marzo, cuando los legisladores regionales votarán sobre si eligen a Jordi Sánchez como nuevo presidente de la comunidad autónoma.

El expresidente catalán Carles Puigdemont, quien huyó a Bruselas para evadir el arresto, anunció la semana pasada que retiraba su postulación y propuso a Sánchez _su número dos en el partido Juntos por Cataluña_ en su lugar.

La votación representa el intento más reciente de los separatistas para impulsar la ruptura con España, algo que el gobierno central ha impedido a través de los tribunales. La Constitución dice que España es "indivisible", pero el enfrentamiento ha provocado la crisis política más grave de las últimas décadas, la que no da señales de amainar.

Sánchez, expresidente de un destacado grupo independentista civil llamado Assemblea Nacional Catalana (Asamblea Nacional Catalana) y que fue elegido como parlamentario en las elecciones autonómicas del pasado diciembre, está en una prisión cerca de Madrid desde octubre.

El candidato está detenido mientras un juez investiga si orquestó las protestas que complicaron la operación de las autoridades españolas contra los preparativos de un ilegalizado referéndum sobre la independencia de Cataluña y que se celebró el 1 de octubre.

Sánchez ha pedido a un juez que le permita asistir al pleno. Una carta de sus abogados a la Corte Suprema, publicada el martes, argumenta que negarle el permiso de viajar sería una privación de sus derechos personales y los de la gente que votó en diciembre.

En la votación del lunes, Sánchez necesitaría la mayoría _68 parlamentarios_ para resultar elegido en la primera ronda. Si no obtiene esa cifra, necesitaría más votos a favor que en contra en una segunda ronda 48 horas después.

No estaba claro si Sánchez contaba con apoyo suficiente para resultar elegido.