MONTEVIDEO (AP) — El gobierno uruguayo emitió el jueves un decreto que obliga a los clubes de fútbol a presentar una declaración jurada cada vez que transfieren un futbolista, dejando constancia de quién vende, quién compra y cuánto es el monto de la operación.

“Esta documentación posibilitará identificar con claridad cada una de las partes intervinientes en la transacción, los montos de dinero, su origen, destino y distribución entre las partes, así como, las cuentas desde las cuales se opera”, explica una nota publicada en el portal de la presidencia.

El decreto prohíbe que los clubes cedan los derechos federativos de un futbolista a cualquier persona física o “instituciones sin personería jurídica reconocida por el Estado”.

Además, los clubes deberán presentar sus balances a la Secretaría Nacional del Deporte durante los 90 días posteriores a su aprobación en su respectiva asamblea de socios.

El decreto firmado por el presidente Tabaré Vázquez y los ministros de gobierno “apunta a establecer las condiciones necesarias para que las transferencias se ajusten a derecho y que la circulación del dinero de cada operación pueda ser sometido a los controles correspondientes en cumplimiento de las normas nacionales y los compromisos asumidos por el país ante organismos internacionales”.

En caso de que los clubes no presenten la documentación exigida, la Secretaría Nacional de Deportes realizará la denuncia ante los organismos competentes.

El decreto recuerda que desde 1980 está vigente en Uruguay una norma que prohíbe a cualquier persona física o jurídica ajena a las instituciones deportivas ser dueña de los derechos federativos de un jugador de fútbol.

El subdirector de la Secretaría de Deportes, Alfredo Etchandy dijo a la prensa que en los hechos la norma es hasta hoy muchas veces violada por contratistas que se hacen de los derechos de un futbolista y luego utilizan a los clubes como pantalla para sus transferencias.