WASHINGTON (AP) — En las negociaciones sobre una posible entrevista con los fiscales, el equipo del fiscal especial Robert Mueller ha ofrecido a la Casa Blanca algunos cambios de formato, dispuesto tal vez a limitar algunas de las preguntas al presidente Donald Trump o aceptar que responda algunas por escrito, de acuerdo con una persona al tanto de la propuesta.

Las conversaciones entre los abogados de Trump y el fiscal que investiga la injerencia rusa en las elecciones de 2016 se han reanudado recientemente y no está claro si llegarán a un acuerdo, dijo la persona, que habló bajo la condición de anonimato por tratarse de negociaciones confidenciales. Trump ha dicho públicamente que desea someterse a una entrevista, pero sus abogados han objetado las propuestas de los fiscales.

Los abogados de Trump dicen que las partes han intercambiado propuestas sobre las condiciones para una entrevista con el presidente.

Mientras tanto, Trump ha multiplicado sus ataques a la investigación e incluso ha declarado que su secretario de Justicia debería poner fin “ahora mismo” a la investigación federal de la campaña que lo llevó a la Casa Blanca. Trump también fustigó el juicio, apenas iniciado, a su exjefe de campaña por el equipo del fiscal especial.

La secretaria de prensa Sarah Huckabee Sanders se apresuró a aclarar que el tuit de Trump del miércoles “no era una orden” al secretario de Justicia, sino solamente “la opinión del presidente”.

Pero la nueva andanada de tuits hizo resurgir la impresión de un intento directo por parte del presidente de poner fin anticipadamente a la investigación de Mueller de si hubo colusión de la campaña de Trump en la injerencia rusa. También revivió la idea de que los tuits del presidente pudieran utilizarse como prueba de un intento de obstrucción de justicia.

Trump ha dicho en privado que las fuerzas conjuntas del gobierno y la prensa intentan socavarlo. Esto incluye las acusaciones falsas contra su exjefe de campaña Paul Manafort y la tergiversación del resultado de la cumbre de Helsinki para crear la impresión de que está en deuda con Rusia, según dos republicanos con acceso a la Casa Blanca que no están autorizados a informar sobre conversaciones privadas.