SAN JUAN (AP) — Una explosión e incendio en una subestación eléctrica dejaron el domingo a oscuras gran parte del norte de Puerto Rico, en un revés a los esfuerzos de la isla para reanudar el suministro más de cinco meses después de que el huracán María causara el apagón más largo en la historia de Estados Unidos.

La Autoridad de Energía Eléctrica de la isla, que es territorio estadounidense, indicó que varios municipios estaban sin luz, incluidas partes de la capital, San Juan, pero se dijo optimista de que la energía pueda ser restaurada en un día mientras laboraban en la reparación de una subestación que controla el voltaje.

La explosión ilustra las dificultades para reactivar una red de electricidad muy deteriorada desde antes de que fuera devastada por el huracán de categoría 4.

En muchos casos, los trabajadores eléctricos reparan equipo que debió ser sustituido hace mucho tiempo, pero que continúa activo a causa de los años de crisis financiera de la empresa eléctrica. La Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, cuyo valor ronda los 4.000 millones de dólares y tiene una deuda de 9.000 millones, es criticada desde hace mucho tiempo por su ineficiencia y clientelismo político. Antes tuvo problemas debido a sus frecuentes apagones, incluido uno que dejó sin luz a toda la isla en septiembre de 2016.

De momento se desconocían las causas del incendio del domingo, el cual fue extinguido con rapidez. Las autoridades dijeron que la explosión dejó fuera de servicio a otras dos subestaciones y causó una pérdida total de generación de 400 megawatts.

“Estamos comenzando a recuperarlas lo antes posible”, señaló la compañía.

Humo negro y denso salía de la subestación, y los vecinos en la zona describieron en las redes sociales haber visto cuando el cielo se volvió anaranjado tras la estruendosa explosión. La alcaldesa de San Juan, Carmen Cruz, dijo en un tuit que no se han reportado víctimas y que el suministro de electricidad fue reactivado en algunas zonas de la ciudad.

El nuevo apagón ocurre en una época en la que más de 400.000 usuarios continúan sin recibir electricidad luego de cinco meses de que pasó el huracán María. La tormenta destruyó dos tercios del sistema de distribución de energía de la isla y causó daños calculados en 94.000 millones de dólares.

El gobernador de Puerto Rico anunció el mes pasado que planea privatizar la empresa eléctrica estatal, la cual funciona con una infraestructura casi tres veces más antigua que la del promedio del sector. Esta propuesta correspondería a la reestructuración más grande de una entidad pública en la historia de Estados Unidos.

Una semana después de su anuncio, la junta federal que supervisa las finanzas de la isla solicitó que un juez autorice un préstamo de 1.300 millones de dólares para que la compañía eléctrica pueda continuar funcionando. La junta dijo que la empresa podría acumular una pérdida de ingresos por 1.200 millones de dólares en los primeros seis meses después del huracán.