SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — Una compañía puertorriqueña fue acusada de fraude en relación con un programa federal que provee educación suplementaria a estudiantes necesitados en escuelas en problemas.

La fiscalía federal en la isla dijo que la firma Creative Education and Psychological Services Inc. presentó facturas falsas para cobrar casi 25 millones de dólares de recursos de los contribuyentes por sesiones de enseñanza durante poco más de tres años.

Un jurado investigador acusó formalmente a la dueña de la compañía y a tres empleados de los cargos de fraude postal y asociación delictuosa para robar. El martes, dos de los empleados se declararon inocentes ante un tribunal, fueron puestos en libertad bajo fianza y se les prohibió trabajar para el Departamento de Educación de Puerto Rico o en cualquier otro lugar que tenga contratos federales o estatales.

La dueña Coral Rivera Arroyo tenía previsto comparecer el miércoles y el otro empleado el 13 de agosto.

Los servicios de enseñanza suplementaria fueron autorizados bajo una ley de educación conocida como No Child Left Behind (Ningún niño rezagado), pero es criticada por falta de supervisión.

Según la acusación formal, el programa de enseñanza suplementaria por internet en Puerto Rico se basaba en un sistema biométrico para registrar el ingreso o salida de los estudiantes durante las sesiones, pero esto quizá fue ignorado por los contratistas.