NUEVA YORK (AP) — Cuando Carlos Beltrán recibió el ofrecimiento del dueño de los Astros de Houston de facilitarle dos aviones para llevar suministros a Puerto Rico y sacar a pacientes con cáncer tras el huracán María, el toletero inmediatamente pensó en "el chat".

Quería alertar a otros peloteros y coaches puertorriqueños de los Astros y otros equipos de las Grandes Ligas de que uno de los aviones estaba a disposición si querían trasladar a familiares a Estados Unidos ante la falta de vuelos comerciales.

Beltrán se refería al grupo de contactos en la aplicación WhatsApp que el receptor Yadier Molina concibió previo al último Clásico Mundial de Béisbol.

Seis meses después de salir subcampeones por segunda edición consecutiva en el Clásico, la solidaridad y vínculos de amistad entre los jugadores puertorriqueños solo se ha robustecido a través de ese chat, una canal de comunicación que explica el éxito del equipo. Si pasan de visita a Cleveland en una gira, Javier Báez, Carlos Correa y Julio Berríos con seguridad acabarán comiendo en la casa de Francisco Lindor, el torpedero de los Indios.

"Nos mantenemos siempre en contracto y siempre nos estamos apoyando pese a que nos vamos a enfrentar durante la temporada", dijo Beltrán. "El que estés en otro equipo no significa que al final del día yo no me enorgullezca de ver a otros boricuas teniendo éxito. Este ha sido un año bonito porque muchos han tenido excelentes temporadas, pero también ha sido para unirnos por la tragedia".

La comunión del grupo se ha fortalecido tras el paso del huracán en la isla el 20 de septiembre. La devastadora tormenta mató a por lo menos 48 personas, dejando a millones sin electricidad, agua potable ni servicio telefónico. Se estima que la reconstrucción podría tomar meses.

"Con lo que está pasando en la isla, estamos más unidos que nunca", indicó Báez, segunda base de los Cachorros. "Después del Clásico, no se perdió la comunicación. Hay muchísimos que somos cercanos, como hermanos. Nos escribimos y nos decimos las cosas que uno necesita".

Fue lo que hizo Beltrán tras el huracán al recaudar 1,3 millones de dólares para enviar 300.000 libras de suministros a Puerto Rico. Pero tenía que hacer llegar esa ayuda, y fue ahí donde apareció el propietario de los Astros Jim Crane con los dos aviones privados.

"Una generosidad sin límites", destacó Beltrán.

También pudo sacar a sus padres que residen en Manatí, un pueblo en el norte de la isla y con quienes no pudo volver a estar contacto hasta cinco días después del huracán. Los padres le acompañaron en Houston hasta el pasado fin de semana.

Durante el último mes, el bateador designado de los Astros ha tenido que enfocar su atención en dos frentes: ayudar a su isla natal y no perder de vista que su equipo busca un campeonato de la Serie Mundial. Igual fue el caso con otros jugadores puertorriqueños en las mayores.

En el caso de Correa, torpedero de los Astros, sus familiares no querían salir de Puerto Rico, por lo que les hizo llegar generadores de electricidad para su vivienda, además de enviar suministros en su natal Santa Isabel, en el sur de la isla.

“Concentrarse en el béisbol en los primeros días fue muy duro, una semana sin tener noticias de tu familia”, dijo Correa. “Pero cuando ya pude saber de ellos, he vuelto a estar bien concentrado en mi trabajo”.

Beltrán desplegó una bandera de Puerto Rico cuando salió al terreno en la presentación de jugadores previo al tercer juego en Nueva York de la serie de campeonato de la Liga Americana contra los Yanquis.

“Quería mostrar apoyo y hacer reconocer que está pasando una situación muy dura en el país”, dijo Beltrán. “Como jugador, las primeras semana fueron difíciles, pero tienes que encontrar la forma de concentrarte en tu trabajo, que tienes una responsabilidad, a pesar de la realidad actual en Puerto Rico y que tenemos familiares allá”.

Y pueden contar con el chat.

Báez destacó a Molina, al “líder” del mismo, y que lleva varias semanas en la isla metido en las tareas de ayuda. Sus Cardenales de San Luis quedaron fuera de la postemporada, pero envió un mensaje a los que sí lo hicieron deseándoles suerte.

“Molina es quien creó el grupo. Nos unió y siempre está ahí presente”, dijo Báez. “Todos los puertorriqueños le tenemos un respeto, entre nosotros mismos a los veteranos, especialmente a Yadier y a Beltrán, que siempre nos mantienen en el camino correcto”.

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