CARACAS (AP) — El presidente de Bariven, una filial de la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), fue detenido esta semana por presuntos delitos de corrupción en la compra de materiales y equipos para la extracción de hidrocarburos, anunció el jueves la Fiscalía General.

El fiscal general Tarek William Saab dijo en rueda de prensa que Francisco Jiménez, presidente de la filial, junto con otros ejecutivos, fueron detenidos acusados de delitos de peculado y asociación para delinquir, entre otros, en el otorgamiento de contratos de compra de bienes y servicios con sobreprecio.

Los sobreprecios oscilan entre 100% y 98.000%, mientras que los montos objetados de contratos otorgados en moneda local ascienden a unos 10.000 millones de bolívares y de 189 millones de dólares en las adquisiciones con divisas, se informó.

La cifra de detenidos en casos de corrupción que involucran a PDVSA asciende a 35 desde agosto, indicó Saab.

El fiscal general además informó que próximamente solicitaran la extradición de un exviceministro, quien fue arrestado la semana pasada en España por presuntamente participar en una red de corrupción que involucra a PDVSA.

Nervis Villalobos --exviceministro de Energía Eléctrica a cargo de proyectos y que en diversas ocasiones asumió las responsabilidades del ahora expresidente de PDVSA y el exministro de Petróleo, Rafael Ramírez, cuando este viajaba en el extranjero-- fue detenido el 26 de octubre en atención de una orden de arresto solicitada por la fiscalía federal estadounidense.

Ramírez actualmente es embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas y repetidamente desestimó las investigaciones estadounidenses en contra de PDVSA, a la que dirigió durante una década hasta 2014, diciendo que lo que quiere hacer Washington es socavar el gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro.

Un funcionario de la Guardia Civil dijo a The Associated Press la semana pasada que además de Villalobos fue detenido Luis Carlos de León, exfuncionario de una empresa eléctrica venezolana en Caracas, junto con un exejecutivo de la unidad de compras de PDVSA, Bariven, quien no fue identificado.

Bariven ha estado en el radar de las autoridades estadounidenses tras un caso en Houston contra dos comerciantes venezolanos que viven en Estados Unidos, Roberto Rincón y Abraham Shiera, quienes en 2015 fueron acusados de violar la ley sobre prácticas de corrupción en el extranjero al pagar sobornos a cambio de contratos para construir generadores para PDVSA.