SAN FRANCISCO (AP) — Después de varias semanas de discusiones emocionales y detalles sobre permitir nuevas tiendas que vendan marihuana para uso recreacional, los supervisores de San Francisco aprobaron unas regulaciones para su venta cuando sea legal en el estado de California, a partir de enero.

La Junta de Supervisores de San Francisco creó el martes una zona de seguridad de 180 metros (600 pies) entre tiendas y escuelas, aunque los miembros de la comunidad china inmigrante habían presionado por una zona mucho mayor.

La junta también rechazó las provisiones que habrían permitido a los vecinos limitar el número de tiendas de marihuana o prohibirlas por completo. Los partidarios del uso de la marihuana consideraron esas disposiciones como poco amigables.

Los simpatizantes del cannabis se alegraron por el resultado de la votación de los supervisores el martes por la noche. Horas antes se habían reunido para alentar a los supervisores a apresurarse y a establecer reglas para que los negocios pudieran comenzar a prepararse.

El supervisor Ahsha Safai fue el único en votar en contra de ampliar el paquete de regulaciones, y dijo que la junta no había tenido suficiente tiempo para resolver problemas delicados como el aporte que tendrán las tiendas en el vecindario y la zonificación local.

“Este es un tema que divide a la junta”, señaló Safai y agregó que “es un tema que divide a esta ciudad”.

Las ventas de marihuana para consumo recreativo serán legales a partir del 1 de enero, aunque las ciudades y condados del estado continúan batallando para diseñar regulaciones para los permisos locales que los productores o vendedores necesitan para los permisos estatales.

San Diego y Palm Springs están en el grupo de ciudades que están listas para comenzar con la venta; Los Ángeles no lo está.

San Francisco no estará preparado para comenzar con las ventas en el día de Año Nuevo, pero si el alcalde promulga una norma lo más pronto posible, la ciudad podría estar lista para la primera semana del próximo año.