Varsovia, Polonia (AP) — Las capitales de Polonia y Rumania se llenaron el sábado de miles de personas que celebraron festivales de orgullo gay, y muchos participantes entusiasmados prometieron seguir luchando por la eventual libertad de casarse de acuerdo con las preferencias de casa uno.

Un ambiente de fiesta envolvió al desfile en Varsovia, donde la gente ondeó banderas de arco iris y bailaron. Algunas personas tenían carteles o camisetas con mensajes de tolerancia o insolentes, incluyendo uno del presidente ruso Vladimir Putin sosteniendo un arco iris.

El tono festivo no perdió fuerza ni siquiera porque el matrimonio entre personas del mismo sexo no tiene posibilidades reales de ser legalizado bajo el actual gobierno conservador de Polonia.

"Cuanto peor esté el clima político, mejor es el ambiente en el festival", observó Michal Niepielski, de 55 años, técnico radial de Cracovia.

Niepielski dijo que el evento del sábado fue más concurrido que el del año pasado. Él fue a la celebración con Wojtek Piatkowski, con quien está en pareja desde hace 14 años, quien dijo que el júbilo de los gays era una "reacción" contra el gobierno polaco. La pareja lució los mismos suspensores y corbatines.

En la capital rumana de Bucarest, el derecho de las parejas del mismo sexo también fue uno de los puntos centrales durante un desfile gay que ocurrió días después de un fallo importante sobre un caso matrimonial.

El Tribunal Europeo de Justicia en Luxemburgo falló el martes que dos hombres, un rumano y otro estadounidense, tienen los mismos derechos de residencia que otras parejas casadas en la Unión Europea.

Si bien el dictamen no obliga a países miembros de la UE a legalizar los matrimonios gays, podría presagiar fallos en otros casos pendientes que activistas pro derechos LGBT podrían considerar favorables.

Rumania, Poland, Eslovaquia, Bulgaria, Lituania y Letonia son países miembros de la UE que no reconocen legalmente los derechos de las parejas del mismo sexo.